El Crosstrek Active es la puerta de entrada sensata a un SUV híbrido con tracción total: eficiente, bien equipado y 2.000 euros más barato que sus hermanas de gama, aunque con maletero justo.
Es la 1.ª de 3 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Subaru Crosstrek 2.0i Active es la versión base de un SUV compacto híbrido full que apunta a quien busca tracción total sin renunciar a la eficiencia. Frente a sus hermanas Field y Touring, comparte motor, consumo y autonomía, pero ahorra 2.000 euros respecto a Field y 5.000 respecto a Touring. La diferencia está en equipamiento: la Active pierde algunos detalles de confort y acabado, pero mantiene lo esencial: pantalla táctil de 11,6 pulgadas, climatizador bizona, asientos calefactables, control de crucero adaptativo y toda la batería de asistentes de conducción. Para una base, el equipamiento es generoso.
El motor híbrido de 136 CV y 182 Nm entrega un rendimiento predecible: 10,8 segundos en 0-100 km/h, velocidad máxima de 198 km/h. El consumo WLTP de 7,7 l/100 km es honesto para un SUV de 1.670 kg con tracción total; en uso urbano baja a 10 l/100 km gracias a la hibridación. Frente a rivales como el Toyota C-HR Hybrid (4,7 l/100 km) o el Kia Niro (4,5 l/100 km), el Crosstrek gasta más, pero ofrece tracción integral y mayor par motor (182 Nm frente a 142 del Toyota). El Honda HR-V e:HEV cuesta 6.210 euros más y apenas acelera igual, aunque bebe menos. La autonomía WLTP de 623 km es suficiente para viajes sin recargas frecuentes.
La Active monta llantas de 17 pulgadas (225/60 R17), aire acondicionado bizona, asientos de tela con calefacción delantera, volante de cuero, pantalla de 10,6 cm en el cuadro de instrumentos y acceso sin llave. Lleva cinco años de garantía, un punto a favor en un mercado donde Honda y Toyota ofrecen solo tres. El maletero de 315 litros es el punto débil: 73 litros menos que el C-HR y 115 menos que el Kia Niro, aunque el asiento trasero abatible 60:40 y el maletero de doble piso ayudan a optimizar el espacio.
El Crosstrek Active va dirigido a conductores que recorren 12.000-15.000 km anuales en entorno mixto (ciudad y carretera) y valoran la tracción total como seguro contra lluvia y caminos sin asfaltar. Ideal para familias de dos adultos con un hijo, o parejas que viajan frecuentemente pero sin necesidad de maletero cavernoso. Quien necesite espacio de carga importante o busque máxima eficiencia debería mirar el Toyota C-HR o el Kia Niro. Quien quiera más equipamiento por poco dinero, la versión Field suma 2.000 euros pero apenas añade confort real.
El Crosstrek 2.0i Active es la opción más sensata de la gama: mantiene lo importante (motor, consumo, tracción total, equipamiento multimedia y seguridad) y ahorra dinero donde menos duele. No es el más eficiente del segmento ni el más espacioso, pero ofrece un equilibrio coherente entre prestaciones, consumo y precio. Recomendable para quien no quiera gastar 38.000 euros en un Honda HR-V ni renuncie a la tracción integral. Nota: 7.8/10.
| Potencia | 136 CV |
| Par | 182 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 7,7 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 174 g/km |
| Batería | 0,6 kWh |
| Autonomía WLTP | 623 km |
| 0 a 100 km/h | 10,8 s |
| Velocidad máxima | 198 km/h |
| Largo | 4.495 mm |
| Peso | 1.670 kg |
| Maletero | 315 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 5 años |
112 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 2.0i Active | 136 CV | 32.500 € |
| 2.0i Field | 136 CV | 34.500 € |
| 2.0i Touring | 136 CV | 37.500 € |