El acceso a la gama Outback, con toda la tracción total y el equipamiento de seguridad de las versiones superiores, pero con un consumo que delata a su mecánica atmosférica de otra época.
Es la 1.ª de 4 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El 2.5i Active es la puerta de entrada al Subaru Outback, 5.400 euros por debajo del Touring y 2.750 euros por debajo de la variante GLP Active. Comparte mecánica, carrocería y tracción total con el resto de la gama gasolina: los 169 CV y 252 Nm de par son idénticos en las cuatro versiones, así que la diferencia entre Active y Touring no está en el motor, sino en el nivel de acabado. Frente al GLP Active, que cuesta 2.750 euros más, esta versión de gasolina pura pierde la etiqueta ECO a cambio de un depósito más barato de llenar cada vez.
La mecánica de 2,5 litros atmosféricos sin turbo ni hibridación mueve un coche de 1.716 kg con un 0-100 de 10,2 segundos, cifra discreta para el segmento: el Skoda Superb Combi de 150 CV lo hace en 9,3 segundos, y el BMW 320i Touring, en 7,6. El consumo WLTP de 8,6 l/100 km se queda muy por encima de los 5,2 l/100 km del Superb Combi o los 5,3 del Volkswagen Passat Variant, ambos con micro-hibridación y tracción delantera. La ventaja del Outback es la tracción total de serie, que ninguno de esos dos rivales ofrece, y una autonomía WLTP de 732 km, razonable aunque inferior a los 1.269 km del Superb.
El equipamiento de serie incluye faros LED adaptativos, control de crucero adaptativo, asientos delanteros con calefacción y ajuste eléctrico, climatizador dual y pantalla de 11,6 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto inalámbrico. Monta llantas de 18 pulgadas (225/60), un tamaño razonable que no penaliza en exceso el consumo ni el precio de los neumáticos. La garantía de 5 años supera en 3 años a la de todos los rivales comparados, que ofrecen 2 o 3.
Pensamos en un comprador que necesita tracción total real para nieve, pistas de montaña o zonas rurales y que no está dispuesto a pagar el sobrecoste del acabado Touring ni el extra del GLP. Encaja con quien recorre pocos kilómetros de autovía y prioriza la altura libre al suelo y la robustez frente a la búsqueda de deportividad o de consumos bajos. No es la opción para quien haga muchos kilómetros de carretera, donde el gasto de combustible se notará frente a los rivales micro-híbridos.
Dentro de la gama Outback, el 2.5i Active es la elección más razonable si no se necesita el equipamiento extra del Touring, porque comparte la misma mecánica y regala 5.400 euros. Frente a los rivales generalistas, gana en tracción total y garantía, pero pierde claramente en consumo y prestaciones: el Superb Combi o el Passat Variant cuestan menos y gastan hasta 3,4 l/100 km menos. Lo recomendaríamos a quien valore la tracción total por encima de todo; para el resto, un familiar de tracción delantera con micro-hibridación da más por menos dinero. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 169 CV |
| Par | 252 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 8,6 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 193 g/km |
| Autonomía WLTP | 732 km |
| 0 a 100 km/h | 10,2 s |
| Velocidad máxima | 193 km/h |
| Largo | 4.870 mm |
| Peso | 1.716 kg |
| Maletero | 522 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 5 años |
105 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 2.5i Active | 169 CV | 40.400 € |
| 2.5i GLP Active | 169 CV | 43.150 € |
| 2.5i Touring | 169 CV | 45.800 € |
| 2.5i GLP Touring | 169 CV | 48.550 € |