La entrada a la berlina eléctrica grande de Volkswagen es también su versión más equilibrada, con un consumo homologado de 14,1 kWh/100 km que ninguna otra del ID.7 mejora salvo la Pro S.
Es la 1.ª de 3 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
La luz, cargando en casa el 80 % de las veces y el resto en cargadores rápidos.
El Pro es el acceso a la gama del ID.7, con 286 CV, 550 Nm y una batería de 77 kWh que homologa 615 km WLTP (475 km reales estimados). Frente a él, la Pro S sube a 86 kWh y 702 km WLTP a cambio de 4.555 euros más, y el GTX añade tracción total y 340 CV por 8.615 euros más, pero con peor autonomía (588 km WLTP) por el mayor consumo de sus dos motores. El Pro es, de las tres, la que mejor relación entre autonomía y precio ofrece: paga menos batería a cambio de menos kilómetros, sin sacrificar potencia frente al GTX en el día a día.
El consumo homologado de 14,1 kWh/100 km es el segundo mejor de toda la comparación con rivales, solo por detrás de los 13,5 kWh/100 km del Audi A6 e-tron Sportback Advanced, y mejor que los 13,7 del propio Pro S, los 15,9 del Mercedes EQE 300 o los 17,3 del ZEEKR 001. Con 286 CV iguala al BMW i4 Gran Coupé eDrive35 y supera en potencia a los 265 CV del EQE, con un 0-100 de 6,5 segundos que lo sitúa en la media de este grupo de berlinas eléctricas. La carga DC de 175 kW se queda por debajo de los 200 kW de la Pro S y el GTX, y del propio Audi A6 e-tron (225 kW) o el Hyundai IONIQ 6 (260 kW).
El equipamiento de serie incluye Matrix LED, Head-up Display con realidad aumentada, Travel Assist, climatizador de tres zonas, asientos ergoActive con memoria y masaje, y navegación Discover Pro Max con pantalla de 15 pulgadas. Es el mismo nivel de equipo que monta el resto de la gama, así que la diferencia de precio con la Pro S y el GTX se paga íntegramente en batería y motor, no en dotación.
Encaja en quien recorre trayectos largos por autovía con frecuencia, prioriza consumo y espacio de maletero sobre prestaciones, y no necesita tracción total. Un conductor de empresa o familia con garaje propio para cargar que valore una berlina cómoda y con equipamiento completo de serie, sin buscar la aceleración del GTX ni la autonomía extra de la Pro S. Para quien haga trayectos cortos urbanos casi a diario, el peso y el tamaño del ID.7 pesan más que sus ventajas.
Dentro de la gama del ID.7, el Pro es la versión más coherente: ofrece el par más alto de la comparación, el mejor maletero frente a todos los rivales salvo el ZEEKR, y un consumo que solo mejora la Pro S. Frente al Hyundai IONIQ 6 AWD Energy (60.650 euros, 325 CV, carga a 260 kW) pierde en carga rápida y aceleración, pero le gana en maletero por 131 litros y en precio. Es la elección sensata para quien no necesita ni la autonomía extra de la Pro S ni la tracción total del GTX. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 286 CV |
| Par | 550 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Trasera |
| Consumo WLTP | 14,1 kWh/100 |
| Batería | 82,0 kWh |
| Autonomía WLTP | 615 km |
| Carga rápida | 175 kW |
| 0 a 100 km/h | 6,5 s |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Largo | 4.961 mm |
| Peso | 2.180 kg |
| Maletero | 532 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
125 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Pro 210 kW (286 CV) 77 kWh | 286 CV | 54.475 € |
| Pro S 210 kW (286 CV) 86 kWh | 286 CV | 59.030 € |
| GTX 250 kW (340 CV) 86 kWh | 340 CV | 63.090 € |