Un híbrido no es una sola cosa. Esto no sale de ninguna columna del
catálogo —hay coches que declaran que su motor de gasolina mueve las ruedas y aun así
trabaja casi siempre de generador—, así que está mirado uno a uno; donde no lo está, este
apartado no aparece.
Los híbridos de su gama
Híbrido de verdad es el que puede mover las ruedas con el motor eléctrico,
enchufe o no. El microhíbrido lleva 48 voltios que ayudan al arrancar y al frenar y que no
pueden mover el coche solos: gasta casi lo mismo que ese mismo motor sin hibridar y cuesta
más. Los dos pueden llevar la misma etiqueta ECO.
Indicadores de dinamismo
Contenido exclusivo Club
Cuánto pesa cada caballo, cuánto empuja cada kilo y lo plantado que va: cinco medidas que no publica nadie más.
Arriba están los rivales de esta versión; aquí, los modelos enteros
que compiten con este. No se enfrentan los rangos —«de 33.000 a 69.000» contra «de 31.000 a
57.000» no dice nada—, sino cifras que son una sola: la nota de cada gama, lo que cuesta entrar,
cuántas versiones tiene y cuántas mecánicas distintas hay dentro de ellas. Salen con las mismas
reglas que un rival: misma carrocería, como mucho 20 cm de diferencia de largo, al menos el 80 %
de la potencia y como mucho el doble de precio.