El Bentayga S V8 es el punto de equilibrio de la gama entre el híbrido enchufable y el Speed: toda la contundencia de la V8 sin llegar al extremo de potencia ni de precio del tope de gama.
Es la 3.ª de 3 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 38.053 € más que la S Hybrid, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El S V8 ocupa la posición central de la gama Bentayga. Con 549 CV y 770 Nm, se queda a 101 CV del Speed (650 CV, 280.000 euros) pero cuesta 981 euros menos, una diferencia mínima para semejante salto de prestaciones: el Speed acelera de 0 a 100 en 3,6 segundos frente a los 4,5 del S V8. Frente al S Hybrid (462 CV, 242.915 euros), el S V8 gana 87 CV y suma tracción sin depender de una batería de 14,4 kWh que, cargada, ofrece solo 35 km de autonomía real. Para quien quiere la V8 sin pagar el extra del Speed, el S V8 es la elección lógica dentro de la gama.
Frente a los rivales, el planteamiento del S V8 se sostiene mejor en imagen de marca que en cifras. El BMW X7 M60i (530 CV, 154.100 euros) cuesta 126.868 euros menos, acelera prácticamente igual (4,7 s frente a 4,5 s) y ofrece 266 litros más de maletero. El Range Rover SWB (530 CV, 217.950 euros) también es más barato, gasta 1,2 l/100 km menos en WLTP y llega a 775 km de autonomía frente a los 664 del Bentley. Incluso el Audi RS Q8 (600 CV, 171.680 euros) supera al S V8 en potencia y en maletero por menos de 172.000 euros. El consumo homologado del S V8, 12,8 l/100 km, sube con facilidad por encima de los 15 l/100 km en uso real.
El equipamiento de serie incluye suspensión neumática, amortiguación adaptativa, barras estabilizadoras activas, faros Matrix LED, tapicería de cuero y un sistema de sonido de 590 W con 12 altavoces, todo bien dotado para el segmento pero sin diferencias respecto al Bentayga EWB, que por 1.597 euros menos ofrece la misma mecánica con más espacio en batalla larga aunque con 104 litros menos de maletero. La etiqueta C de la DGT limita su acceso en episodios de restricción en varias ciudades españolas.
Pensado para un comprador que recorre pocos kilómetros al año pero quiere un todocamino de gran tamaño con la contundencia de una V8 y el nivel de acabado de Bentley, sin llegar al extremo de potencia del Speed ni depender de la recarga del híbrido enchufable. Un perfil que prioriza la imagen de marca y el carácter del motor sobre la relación de espacio y consumo, y que puede permitirse pagar un sobrecoste notable frente a rivales con cifras muy parecidas.
El S V8 es la versión que mejor resume el carácter del Bentayga: motor V8 con presencia sonora y mecánica, equipamiento sin recortes y prestaciones que casi igualan al Speed por bastante menos dinero dentro de la propia gama. El problema aparece al mirar fuera de ella: el BMW X7 M60i ofrece prestaciones casi idénticas por 126.868 euros menos, y el Range Rover SWB reduce el consumo en 1,2 l/100 km con un maletero mayor. El S V8 se recomienda a quien busca específicamente la marca Bentley y su V8, no a quien compara cifra a cifra. Nota: 7,7/10.
| Potencia | 549 CV |
| Par | 770 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 12,8 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 296 g/km |
| Autonomía WLTP | 664 km |
| 0 a 100 km/h | 4,5 s |
| Velocidad máxima | 290 km/h |
| Largo | 5.144 mm |
| Peso | 2.416 kg |
| Maletero | 484 l |
| Plazas | 5 |
| Garantía | 3 años |
23 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.