El diesel de 400 CV que BMW debería haber puesto de entrada: potencia real, autonomía de 954 km y un comportamiento que justifica los 102.000 euros frente a rivales más caros.
Es la 2.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 4.800 € más que la 40d xDrive, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El BMW X5 40 xDrive es la versión más potente de la gama diésel, con 400 CV y 580 Nm de par que la sitúan por encima de la 40d (313 CV) en prestaciones puras. Acelera de 0 a 100 en 5,3 segundos frente a los 6,1 de la versión inferior, una diferencia que se nota en carretera. El precio sube 4.800 euros respecto a la 40d, un incremento que se justifica en rendimiento motor, no en equipamiento: ambas comparten la misma plataforma, maletero de 655 litros y tracción total xDrive. Es la opción para quien quiere dinamismo sin renunciar a la eficiencia diésel.
El motor de 2.998 cc con microhibridación entrega 580 Nm desde los 1.500 rpm, lo que garantiza respuesta inmediata en cualquier situación. El consumo WLTP de 8,7 l/100 km es contenido para la potencia disponible, aunque en uso real puede alcanzar los 10-11 l/100 km en autopista. Frente a rivales como el Audi Q7 Black line TDI (299 CV, 115.760 euros), el BMW gana 101 CV por 13.760 euros menos; el Mercedes-Benz GLE 450 d (367 CV, 116.000 euros) cuesta 14.000 euros más y apenas suma 33 CV. El X5 40 es más equilibrado que el X6 xDrive40i (381 CV gasolina, 107.400 euros), que pesa menos pero sacrifica maletero y autonomía.
Equipamiento de serie completo: pantalla central de 17,9 pulgadas, head-up display, cámara 360°, climatizador de 2,5 zonas, asientos delanteros con calefacción y ajuste eléctrico, llantas de 21 pulgadas de doble radio. Etiqueta ECO. Garantía de 2 años estándar BMW.
Comprador que recorre más de 20.000 km anuales, con preferencia por viajes interurbanos y autopista. Necesita potencia real sin sacrificar autonomía, y valora el diésel por su torque y alcance. Ideal para ejecutivos, profesionales autónomos y familias que priorizan dinamismo sobre espacio trasero. No es la opción si buscas máximo confort trasero (el espacio es generoso pero no excepcional) ni si tu uso es mayoritariamente urbano, donde la 40d sería más eficiente.
El BMW X5 40 xDrive es la versión más sensata de la gama diésel: gana 87 CV a la 40d por solo 4.800 euros, y cuesta significativamente menos que rivales de potencia similar. El motor es coherente, la autonomía es real, y el equipamiento de serie es completo. Frente al Audi Q7 o el Mercedes GLE 450 d, ofrece mejor relación prestaciones-precio. La recomendamos para quien quiera un SUV diésel potente sin pagar premium innecesario. Nota: 8.2/10.
| Potencia | 400 CV |
| Par | 580 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 8,7 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 198 g/km |
| Autonomía WLTP | 954 km |
| 0 a 100 km/h | 5,3 s |
| Velocidad máxima | 250 km/h |
| Largo | 4.994 mm |
| Peso | 2.365 kg |
| Maletero | 655 l |
| Plazas | 5 |
131 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 40d xDrive | 313 CV | 97.200 € |
| 40 xDrive | 400 CV | 102.000 € |