El Jazz Hybrid Advance es la versión de entrada de una gama corta, y precisamente por eso es la más coherente: toda la hibridación del Jazz sin pagar de más por el acabado Sport.
Es la 1.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Hybrid Advance es la puerta de entrada a la gama Jazz, con solo un escalón por encima: el Hybrid Sport, que por 2.200 euros más añade equipamiento estético pero comparte mecánica exacta, los mismos 122 CV, los mismos 253 Nm de par y el mismo maletero de 304 litros. La diferencia de peso entre ambas (1.305 kg frente a 1.317 kg) ni se nota en marcha. Para quien busca eficiencia sin extras superfluos, el Advance es la elección lógica dentro de la gama: no se pierde nada relevante y se ahorra dinero.
La mecánica híbrida full de Honda, con su sistema e-CVT sin marchas convencionales, entrega los 122 CV con un consumo homologado de 4,6 l/100 km, el más bajo de todos los rivales comparados: por debajo del Jazz Crosstar (4,8), del Skoda Fabia (5,0), del Volkswagen Polo (5,5) y muy por debajo del MG3 (6,1). La autonomía WLTP de 869 km es también la mayor del grupo, 36 km más que el Crosstar. A cambio, el 0-100 en 9,6 segundos y la velocidad máxima de 175 km/h delatan una mecánica pensada para ciudad y carretera, no para autovía con prisas: en adelantamientos a alta velocidad se queda corto frente al Polo (201 km/h) o el Fabia (202 km/h).
El equipamiento de serie sorprende para ser la versión base: pantalla táctil de 9 pulgadas con Android Auto y CarPlay inalámbricos, control de crucero adaptativo, cámara de visión trasera, asientos delanteros con calefacción, volante con calefacción y cuadro digital. Monta llantas de 16 pulgadas (185/55 R16), una medida razonable que no penaliza ni el consumo ni el precio de los neumáticos. La etiqueta ECO y la garantía de 3 años completan un paquete bien resuelto para un B-segmento de 4,09 metros.
Pensado para quien recorre sobre todo ciudad y trayectos cortos-medios, prioriza el consumo bajo sobre las prestaciones y no necesita un maletero grande para viajes largos. Encaja en familias pequeñas o usuarios que buscan un coche práctico, fiable en el día a día y con etiqueta ECO para circular sin restricciones. No es la opción para quien hace muchos kilómetros de autovía o necesita volumen de carga: ahí el Skoda Fabia o el Volkswagen Polo dan más espacio.
Dentro de la gama Jazz, el Hybrid Advance es la versión que recomendaríamos sin dudar: ofrece exactamente la misma mecánica que el Hybrid Sport, el mismo maletero y casi el mismo peso, pero 2.200 euros más barato. Frente al mercado, su consumo e autonomía son los mejores del grupo comparado, aunque su maletero se queda corto frente al Fabia o el Ibiza y sus prestaciones no están pensadas para la autovía. Para un uso urbano e interurbano con prioridad en la eficiencia, es una compra sensata. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 122 CV |
| Par | 253 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 4,6 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 104 g/km |
| Autonomía WLTP | 869 km |
| 0 a 100 km/h | 9,6 s |
| Velocidad máxima | 175 km/h |
| Largo | 4.089 mm |
| Peso | 1.305 kg |
| Maletero | 304 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
104 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Hybrid Advance | 122 CV | 24.600 € |
| Hybrid Sport | 122 CV | 26.800 € |