El Advance añade equipamiento de sobra pero no toca la mecánica: 4.500 euros más que el Sport para ganar en confort, no en dinamismo.
Es la 2.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 4.500 € más que la Sport 2.0 i-MMD Full Hybrid, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Advance es el acabado tope de gama del ZR-V y cuesta 43.250 euros, 4.500 euros más que el Sport de entrada. Comparte con él la misma mecánica híbrida de 184 CV y 315 Nm, el mismo 0-100 casi idéntico (8,0 frente a 7,9 segundos) y el mismo consumo homologado de 5,8 l/100 km. La diferencia está en el equipamiento: techo solar panorámico, asientos ventilados y con memoria, sonido BOSE de 12 altavoces, Head-Up Display y llantas de 18 pulgadas. A cambio pierde 10 litros de maletero (380 frente a 390) y suma 35 kg de peso, que penalizan levemente la eficiencia real sin cambiar el dato homologado.
La mecánica full híbrida de Honda entrega bien en ciudad y mantiene el consumo bajo control, pero frente al Toyota RAV4 Hybrid 200 Advance (44.250 euros, 4,9 l/100 km WLTP, 514 litros de maletero y 5 años de garantía) se queda corta en autonomía WLTP (140 km menos) y en capacidad de carga (134 litros menos). El Ford Kuga Titanium FHEV AWD, con tracción total y prácticamente los mismos 184 CV, cuesta 10.489 euros menos y ofrece 15 litros más de maletero, aunque con 1 año menos de garantía y 0,1 l/100 km más de consumo.
El equipamiento de serie del Advance es notable para el segmento: cámara trasera, control de crucero adaptativo, asientos delanteros calefactados y ventilados, cargador inalámbrico y CarPlay/Android Auto inalámbricos. La etiqueta ECO y la garantía de 3 años se mantienen igual que en el Sport, sin mejora en este apartado pese al salto de precio.
Esta versión encaja en quien ya ha decidido comprar un ZR-V y quiere el máximo confort de a bordo: techo solar, sonido premium, asientos ventilados y Head-Up Display, sin buscar más potencia ni mejor dinamismo. Es un perfil de conductor urbano o de carretera secundaria, con trayectos moderados, que valora el detalle de equipamiento por encima del ahorro. A quien priorice maletero o autonomía máxima, el Toyota RAV4 le da más por 1.000 euros más.
El Advance no mejora la mecánica del ZR-V ni su eficiencia frente al Sport, solo añade equipamiento de confort a cambio de 4.500 euros más y algo de maletero. Frente al Toyota RAV4 Hybrid 200 Advance, que cuesta 1.000 euros más pero ofrece 134 litros más de maletero, mejor consumo homologado y 2 años más de garantía, el ZR-V Advance pierde la comparación directa. Lo recomendaríamos solo a quien ya tenga decidido el ZR-V por su tamaño y estética y quiera el nivel más alto de confort sin mirar tanto la relación calidad-precio. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 184 CV |
| Par | 315 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,8 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 132 g/km |
| Autonomía WLTP | 982 km |
| 0 a 100 km/h | 8,0 s |
| Velocidad máxima | 173 km/h |
| Largo | 4.568 mm |
| Peso | 1.714 kg |
| Maletero | 380 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
124 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Sport 2.0 i-MMD Full Hybrid | 184 CV | 38.750 € |
| Advance 2.0 i-MMD Full Hybrid | 184 CV | 43.250 € |