La entrada al ZR-V es también la versión que mejor equilibra motor híbrido, equipamiento y precio dentro de la gama.
Es la 1.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Sport es el acceso a la gama del ZR-V, con la misma mecánica híbrida de 184 CV y 315 Nm que monta el Advance, pero por 4.500 euros menos. La diferencia entre ambas versiones no está en la mecánica, que es idéntica en potencia, consumo homologado (5,8 l/100 km) y autonomía WLTP (982 km), sino en el nivel de equipamiento y en un peso 35 kg menor, que compensa parcialmente el maletero, algo mayor en el Sport (390 litros frente a 380). Con estos datos, pagar el salto al Advance exige justificar el gasto solo por acabado, no por rendimiento ni eficiencia.
Frente al mercado, el Sport compite con el Ford Kuga Titanium 2.5 FHEV AWD, que iguala los 184 CV pero cuesta 5.989 euros menos, ofrece tracción total y solo pierde 0,4 segundos en el 0-100 y 35 km de autonomía WLTP; el Kuga tiene también dos años menos de garantía. El Toyota RAV4 Hybrid 200 Advance, con 185 CV, gasta 0,9 l/100 km menos en el ciclo WLTP y suma 124 litros más de maletero, pero cuesta 5.500 euros más y no compensa esa diferencia con una mecánica sensiblemente superior. El consumo de 5,8 l/100 km dividido entre sus 184 CV da una eficiencia notable para un híbrido de gasolina sin enchufe de este peso.
El equipamiento de serie incluye faros LED, control de crucero adaptativo, cámara de visión trasera, climatizador bizona, portón eléctrico manos libres, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos y llantas de 18 pulgadas, un nivel completo para ser la entrada de gama. La etiqueta ECO y la garantía de 3 años, un año más que el Ford Kuga, refuerzan su posición como opción razonada dentro del segmento SUV compacto híbrido.
Pensado para quien busca un SUV compacto híbrido para uso mixto, con predominio urbano e interurbano, sin necesidad de tracción total ni de un maletero superior a 400 litros. Encaja con conductores que priorizan consumo contenido y equipamiento completo de serie sobre acabados superiores, y que no van a echar de menos las diferencias estéticas o de confort que ofrece el Advance.
El Sport es la versión más sensata de la gama del ZR-V: comparte mecánica con el Advance sin pagar el sobrecoste de acabado, y mantiene un maletero ligeramente mayor. Frente al mercado, el Ford Kuga Titanium AWD lo presiona con la misma potencia, tracción total y un precio inferior, mientras que el Toyota RAV4 Advance ofrece más maletero y menos consumo a cambio de más dinero. Para quien no necesite tracción total ni un maletero superior a 400 litros, el Sport es la elección razonable dentro de esta gama. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 184 CV |
| Par | 315 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,8 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 131 g/km |
| Autonomía WLTP | 982 km |
| 0 a 100 km/h | 7,9 s |
| Velocidad máxima | 173 km/h |
| Largo | 4.568 mm |
| Peso | 1.679 kg |
| Maletero | 390 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
117 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Sport 2.0 i-MMD Full Hybrid | 184 CV | 38.750 € |
| Advance 2.0 i-MMD Full Hybrid | 184 CV | 43.250 € |