El Black Line añade equipamiento y matiz estético al i20 por 2.765 euros más que el Essence, sin tocar la mecánica de 90 CV.
Es la 2.ª de 6 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 2.765 € más que la 1.0 T-GDi 90 CV Essence, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Black Line ocupa la segunda posición en la gama del i20, justo por encima del Essence de acceso. Por 24.285 euros añade sobre el escalón de entrada detalles como las carcasas de retrovisores en negro y la línea de cintura oscura, pero mantiene exactamente la misma mecánica 1.0 T-GDi de 90 CV y caja manual de cinco marchas: el salto de precio no compra ni un caballo más. Frente a él, el Tecno (26.070 euros) suma algo más de equipamiento con un consumo WLTP ligeramente peor (6,0 frente a 5,7 l/100 km), y las versiones con cambio automático 7DCT encarecen el conjunto entre 1.600 y 5.235 euros sin mejorar las prestaciones, de hecho ralentizan el 0-100 de 11,5 a 12,8 segundos.
La mecánica de 90 CV y 172 Nm de par mueve con soltura un peso de 1.145 kg, con un 0-100 de 11,5 segundos que no busca deportividad sino eficiencia urbana. El consumo homologado de 5,7 l/100 km es el más bajo de toda la gama del i20, aunque en uso real hay que contar con cifras bastante por encima según nuestra experiencia con motores turbo de tres cilindros. Frente al Volkswagen Polo Match (21.135 euros, 95 CV, 5,1 l/100 km WLTP) o al Skoda Fabia Selection (22.590 euros, 95 CV, 4,9 l/100 km WLTP), el Black Line llega más caro y con un consumo homologado peor, aunque compensa con 4 años más de garantía frente a ambos. El Mitsubishi Colt Motion, por 18.350 euros, ofrece una potencia prácticamente idéntica (91 CV) y 122 km más de autonomía WLTP, aunque acelera más lento (12,2 s frente a 11,5 s).
El equipamiento de serie incluye frenada de emergencia autónoma con detección de peatones y ciclistas, asistente de seguimiento de carril, cuadro digital de 10,25 pulgadas, pantalla táctil de igual tamaño con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos de fábrica, y llantas de aleación de 16 pulgadas en negro. Es un equipo notable para el segmento, heredado prácticamente íntegro del Essence salvo matices estéticos.
Pensado para quien usa el i20 sobre todo en ciudad y trayectos cortos, valora el equipamiento tecnológico de serie (pantallas de 10,25 pulgadas, asistentes de conducción) y prefiere una garantía larga antes que apurar las prestaciones. No es la opción para quien prioriza el precio ajustado, ya que el Essence ofrece exactamente la misma mecánica por 2.765 euros menos, ni para quien busca más potencia, donde el Tecno o las versiones con cambio automático tampoco aportan nada mecánico distinto.
El Black Line es una versión de paso dentro de la gama del i20: mejora el acabado estético del Essence sin tocar la mecánica, y cuesta 2.765 euros más por ello. Frente a rivales como el Polo o el Fabia, llega con menos potencia, peor consumo WLTP y una estrella menos en el NCAP, aunque compensa con una garantía notablemente más larga y un equipamiento tecnológico completo de serie. Para quien no necesite el salto estético, el Essence cumple exactamente igual por menos dinero. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 90 CV |
| Par | 172 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,7 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 129 g/km |
| Autonomía WLTP | 701 km |
| 0 a 100 km/h | 11,5 s |
| Velocidad máxima | 181 km/h |
| Largo | 4.065 mm |
| Peso | 1.145 kg |
| Maletero | 352 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 4 estrellas |
| Garantía | 7 años |
85 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 1.0 T-GDi 90 CV Essence | 90 CV | 21.520 € |
| 1.0 T-GDi 90 CV Black Line | 90 CV | 24.285 € |
| 1.0 T-GDi 90 CV 7DCT Black Line | 90 CV | 25.885 € |
| 1.0 T-GDi 90 CV Tecno | 90 CV | 26.070 € |
| 1.0 T-GDi 90 CV 7DCT Tecno | 90 CV | 27.670 € |
| 1.0 T-GDi 90 CV 7DCT Style | 90 CV | 29.520 € |