Un compacto versátil con equipamiento generoso y tecnología multimedia al día, pero lastrado por un motor de 100 CV que se queda justo en carretera y un acabado N Line que promete más de lo que entrega.
Es la 2.ª de 3 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 975 € más que la 1.0 TGDI 100 CV 48V Klass, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Hyundai i30 Fastback 1.0 TGDI 100 CV N Line SE es la versión intermedia de la gama, posicionada entre la base Klass (más barata pero sin el acabado deportivo) y la 1.5 TGDI 140 CV (4.800 euros más cara y con 40 CV adicionales). Mantiene el mismo motor de tres cilindros que la versión Klass, pero suma el acabado N Line con parrilla y paragolpes específicos, volante de cuero, tapicería deportiva y llantas de 17 pulgadas. El precio sube 975 euros respecto a la Klass, una diferencia que se justifica más en equipamiento que en prestaciones mecánicas.
El motor de 100 CV y 172 Nm es el punto débil de esta versión. Con 13,3 segundos en el 0-100 y consumo WLTP de 5,7 l/100 km, se sitúa al nivel del Kia ceed 5 puertas con cambio automático (13,2 segundos) pero por debajo del Kia XCeed de 115 CV (11,7 segundos), que cuesta solo 425 euros más. Frente al Skoda Scala de 95 CV (26.650 euros), el Hyundai es 4.065 euros más caro a pesar de tener solo 5 CV más. El cambio manual de seis velocidades es funcional pero sin sorpresas; la autonomía WLTP de 877 km es competente gracias al depósito de 50 litros.
El equipamiento es el punto fuerte: pantalla táctil de 10,25 pulgadas con navegador, Apple CarPlay y Android Auto, climatizador bizona, asistente de carril, frenada de emergencia con detección de peatones, cámara trasera y seis airbags. Las llantas de 17 pulgadas penalizan consumo y confort respecto a las de 16, pero refuerzan la imagen deportiva del acabado N Line. La garantía de cinco años es estándar en Hyundai, aunque el Kia ceed ofrece siete.
Esta versión va dirigida al comprador que busca un compacto versátil con equipamiento tecnológico al día y acabado deportivo, pero que no necesita potencia extrema ni viaja frecuentemente en autopista. Ideal para uso urbano y periurbano, con desplazamientos ocasionales de media distancia. Si el usuario recorre más de 15.000 km anuales en carretera o valora la aceleración, la versión 1.5 TGDI 140 CV es más coherente. Si prioriza el precio, la Klass base ahorra 975 euros sin perder lo esencial.
El i30 Fastback N Line SE es un coche competente pero sin identidad clara: el acabado deportivo no compensa la falta de potencia, y el precio lo sitúa en tierra de nadie entre rivales más potentes (Kia XCeed) o más baratos (Skoda Scala). El equipamiento multimedia y los asistentes de seguridad son puntos fuertes, pero no justifican pagar 975 euros más que la Klass por un motor idéntico. Recomendable solo si el acabado N Line y el equipamiento multimedia son prioridades; en caso contrario, la Klass base o el Kia XCeed ofrecen mejor relación prestaciones-precio. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 100 CV |
| Par | 172 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,7 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 130 g/km |
| Autonomía WLTP | 877 km |
| 0 a 100 km/h | 13,3 s |
| Velocidad máxima | 178 km/h |
| Largo | 4.455 mm |
| Peso | 1.327 kg |
| Maletero | 450 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 5 años |
101 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 1.0 TGDI 100 CV 48V Klass | 100 CV | 29.740 € |
| 1.0 TGDI 100 CV N Line SE | 100 CV | 30.715 € |
| 1.5 TGDI 140 CV 48V DCT N Line | 140 CV | 34.515 € |