La versión de gasolina pura del K3 es la más potente y la más barata de la gama, y la que tiene sentido salvo que se circule por zonas con restricciones de tráfico.
Es la 1.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El ICH-X K3 se vende en España en dos variantes: esta 2.0T de 245 CV a gasolina por 47.900 euros, y una 2.0T Gasolina/GLP de 238 CV por 49.900 euros. La diferencia no es trivial: la versión objeto de esta opinión cuesta 2.000 euros menos, entrega 7 CV más, consume 3,9 l/100 km menos en el ciclo WLTP y llega a 714 km de autonomía homologada frente a los 510 km de la bicombustible. A cambio, se queda con la etiqueta C de la DGT, mientras que la GLP luce la ECO, relevante solo si se circula a diario por zonas con restricciones de tráfico en grandes ciudades.
Con 375 Nm de par y tracción total, el conjunto motriz cumple en carretera y en pista de tierra, aunque sus 2.010 kg de peso y una vmax de 170 km/h lo sitúan por debajo de los grandes todoterrenos de su segmento. Frente al Jeep Wrangler Sahara (81.000 euros, 272 CV), cuesta 33.100 euros menos aunque tiene 27 CV menos y 64 km menos de autonomía WLTP; frente al INEOS Grenadier (84.530 euros, 286 CV), se ahorra 36.630 euros y gasta 4,6 l/100 km menos, aunque pierde 420 litros de maletero; frente al Ford Bronco Badlands (91.695 euros, 334 CV), la diferencia de 43.795 euros es considerable y el K3 responde con 158 km más de autonomía WLTP y 4,4 l/100 km menos de consumo.
El equipamiento de serie es generoso para su precio: pantalla central de 15,6 pulgadas, cuadro digital de 10 pulgadas, climatizador bizona, asientos delanteros ventilados y con memoria, techo panorámico, equipo de sonido Sony con subwoofer, cargador inalámbrico y un amplio paquete de asistentes a la conducción con cámara 360° de chasis transparente, pensada para maniobras en terreno difícil. Monta llantas de 20 pulgadas con neumáticos 255/55, un tamaño que encarece la reposición de neumáticos y penaliza algo el consumo real frente a una llanta más pequeña.
Pensada para quien quiere un todoterreno con tracción total y capacidad de carga a un precio muy por debajo del de los grandes nombres del segmento, y prioriza autonomía y consumo moderado sobre potencia pura. Encaja en usuarios que circulan con cierta frecuencia por carretera y pista, no solo por ciudad, donde la etiqueta C puede limitar el uso en episodios de restricción. No es la elección para quien busca la mayor potencia del segmento ni el mayor volumen de maletero.
Dentro de la gama del K3, esta versión de 245 CV es la más coherente: más barata y más eficiente que la Gasolina/GLP, sin renunciar a potencia. Frente al mercado, su argumento es el precio: ofrece autonomía y consumo mejores que el Jeep Wrangler, el INEOS Grenadier y el Ford Bronco con un ahorro de entre 33.000 y 44.000 euros, aunque se queda por detrás en potencia y, frente al Grenadier, en capacidad de maletero. Para quien no necesita la etiqueta ECO ni el espacio de carga del INEOS, es la opción más razonable de la gama. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 245 CV |
| Par | 375 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 9,8 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 223 g/km |
| Autonomía WLTP | 714 km |
| Velocidad máxima | 170 km/h |
| Largo | 4.785 mm |
| Peso | 2.010 kg |
| Maletero | 580 l |
| Plazas | 5 |
110 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 2.0T Gasolina 245 CV 4x4 | 245 CV | 47.900 € |
| 2.0T Gasolina/GLP 238 CV 4x4 | 238 CV | 49.900 € |