La versión Gasolina/GLP del ICH-X K3 cambia 7 CV por 231 kilómetros más de autonomía WLTP y la etiqueta ECO, y lo hace por solo 2.000 euros más que la de gasolina pura.
Es la 2.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 2.000 € más que la 2.0T Gasolina 245 CV 4x4, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Dentro de la gama del ICH-X K3 esta versión convive con la 2.0T Gasolina de 245 CV, y la diferencia entre ambas es reveladora: pagando 2.000 euros más se pierden 7 CV y 16 Nm de par, pero se gana la etiqueta ECO frente a la C de la gasolina pura, un consumo WLTP de 7,4 l/100 km frente a 9,8, y una autonomía de 945 km frente a 714. Para un SUV todoterreno de 2.030 kg y 1880 mm de altura, ese salto de eficiencia sin apenas coste adicional convierte a esta versión en la más razonable de las dos, salvo que se priorice el máximo de potencia disponible en el catálogo.
Frente al mercado, el ICH-X K3 GLP compite con todoterrenos de vocación off-road como el Jeep Wrangler Sahara (272 CV, 81.000 euros), el INEOS Grenadier (286 CV, 84.530 euros) o el Ford Bronco Badlands (334 CV, 91.695 euros). En los tres casos el ICH-X K3 cuesta entre 31.100 y 41.795 euros menos, y en los tres gasta menos combustible homologado: 3,0 l/100 km menos que el Wrangler, 7,0 menos que el Grenadier y 6,8 menos que el Bronco, con autonomías WLTP superiores en los tres casos por márgenes de entre 167 y 389 km. A cambio, cede potencia frente a los tres rivales, entre 34 y 96 CV según el caso, y le saca 420 litros de maletero solo el Grenadier.
El equipamiento de serie es generoso para el precio: techo solar panorámico, asientos delanteros ventilados con memoria para el conductor, climatizador bizona, cámara de visión 360°, control de crucero adaptativo y una pantalla central de 15,6 pulgadas con Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos. Monta llantas de 20 pulgadas con neumáticos 255/55, que encarecen el recambio y añaden algo de consumo frente a una llanta menor, aunque sin datos comparables dentro de la gama en este punto.
Esta versión encaja en quien recorre muchos kilómetros al año y quiere reducir el gasto en combustible y beneficiarse de la etiqueta ECO en las restricciones de circulación de las grandes ciudades, sin renunciar a la tracción total ni al espacio de un SUV grande. Es preferible a la versión de 245 CV para quien prioriza la autonomía y el ahorro sobre los 7 CV adicionales. No es la opción para quien busque el máximo de prestaciones dentro del segmento todoterreno.
Dentro de la gama del ICH-X K3, esta versión Gasolina/GLP es la elección sensata: por apenas 2.000 euros más que la de gasolina pura gana etiqueta ECO, 231 km de autonomía y un consumo WLTP más bajo, a cambio de una pérdida de potencia mínima. Frente a rivales como el Jeep Wrangler o el Ford Bronco ofrece un ahorro de decenas de miles de euros y mejor autonomía, aunque con bastante menos potencia y par disponible. Para quien no necesite el máximo de agresividad todoterreno, es la versión recomendable del K3. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 238 CV |
| Par | 359 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 13,7 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 213 g/km |
| Autonomía WLTP | 510 km |
| Velocidad máxima | 170 km/h |
| Largo | 4.785 mm |
| Peso | 2.030 kg |
| Maletero | 580 l |
| Plazas | 5 |
110 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 2.0T Gasolina 245 CV 4x4 | 245 CV | 47.900 € |
| 2.0T Gasolina/GLP 238 CV 4x4 | 238 CV | 49.900 € |