El GLS 450 es el punto de entrada a la gama, con la mecánica de gasolina justa para mover 2.580 kilos sin recurrir al gasóleo ni al V8.
Es la 2.ª de 4 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 2.500 € más que la 450 d 4MATIC, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Dentro de la gama del GLS, el 450 4MATIC es la puerta de entrada de gasolina: 381 CV y 560 Nm por 129.550 euros, apenas 2.500 euros más que el 450 d diésel de 367 CV y 750 Nm, que además rinde 239 km más de autonomía WLTP y consume 2,1 l/100 km menos. Frente al AMG GLS 63 de 612 CV (210.050 euros) y el Maybach de 234.900 euros, esta versión es la racional de la gama: no busca prestaciones, sino acceso al tamaño y al equipamiento del GLS al precio más bajo posible dentro de la familia.
Los 560 Nm de par mueven un SUV de 2.580 kilos con un 0-100 de 5,6 segundos, suficiente para el uso cotidiano pero sin la contundencia de un diésel de par alto en carretera. El consumo WLTP de 10,0 l/100 km es el más alto de toda la gama sin contar el AMG y el Maybach, y en uso real con este peso es razonable esperar cifras bastante por encima. Frente al BMW X7 xDrive40i, con la misma potencia (381 CV) y 7.550 euros menos, el GLS acelera 0,2 segundos antes y ofrece 36 km más de autonomía WLTP, pero el BMW gasta 0,4 l/100 km menos. Contra el Audi Q8 55 TFSI (340 CV, 105.340 euros), el Mercedes cuesta 24.210 euros más por 41 CV adicionales y un consumo WLTP 0,4 l/100 km mejor, diferencia que no compensa el salto de precio solo por mecánica.
El equipamiento de serie es generoso para una versión de entrada: suspensión neumática, amortiguación adaptativa, DISTRONIC, cámara 360°, climatizador de 4 zonas, asientos delanteros ventilados y con calefacción, sonido Burmester de 15 altavoces y doble pantalla de 31,2 centímetros. Prácticamente todo el contenido tecnológico del GLS está presente ya en esta versión, lo que deja claro que el salto a versiones superiores se paga casi en exclusiva por motor, no por equipamiento.
Pensado para quien necesita las 7 plazas y el tamaño del GLS pero no quiere pagar el sobrecoste del diésel en imagen ni asumir el consumo del AMG o el Maybach. Un comprador que recorre sobre todo trayectos urbanos e interurbanos, sin grandes kilometrajes anuales de autovía, donde el consumo del gasolina pesa menos que si hiciera muchos kilómetros de carretera. Para quien viaje mucho por autovía, el 450 d con su par superior y menor consumo encaja mejor.
El 450 4MATIC es la versión de entrada lógica del GLS, con prácticamente todo el equipamiento de la gama y una mecánica suficiente para el uso diario. Sin embargo, el 450 d diésel, por apenas 2.500 euros más, ofrece más par, más autonomía y menos consumo, lo que hace difícil recomendar el gasolina salvo por preferencia personal frente al diésel. Frente al BMW X7 con la misma potencia y menor precio, el GLS se justifica solo por espacio y equipamiento, no por eficiencia. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 381 CV |
| Par | 560 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 10,0 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 228 g/km |
| Autonomía WLTP | 900 km |
| 0 a 100 km/h | 5,6 s |
| Velocidad máxima | 250 km/h |
| Largo | 5.217 mm |
| Peso | 2.580 kg |
| Plazas | 7 |
141 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 450 d 4MATIC | 367 CV | 127.050 € |
| 450 4MATIC | 381 CV | 129.550 € |
| AMG GLS 63 4MATIC+ | 612 CV | 210.050 € |
| Mercedes-Maybach GLS 680 4MATIC | 612 CV | 234.900 € |