El GLS 450 d es la entrada de gama con sentido: 367 CV diésel y 750 Nm que sobran para mover 2.665 kg sin necesitar ni la potencia del 450 gasolina ni el precio desorbitado del AMG 63.
Es la 1.ª de 4 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El 450 d 4MATIC es el acceso a la gama del GLS, pero no se nota en el equipamiento: suspensión neumática, faros DIGITAL LIGHT, climatizador de cuatro zonas, sonido Burmester y pantallas de 31,2 cm vienen de serie desde este escalón. Frente al 450 gasolina (381 CV, 129.550 euros) cede 14 CV pero gana en par (750 Nm frente a 560 Nm) y en autonomía WLTP (1.139 km frente a 900 km), por 2.500 euros menos. Frente al AMG GLS 63 (612 CV, 210.050 euros) y el Maybach (612 CV, 234.900 euros) queda claramente como la opción racional de la gama: ninguno de los dos justifica su sobrecoste para un uso que no sea circuito o representación pura.
La mecánica diésel de seis cilindros y 2.989 cc entrega 750 Nm desde bajas vueltas, suficientes para acelerar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos pese a los 2.665 kg del conjunto. Frente al BMW X7 xDrive40d (352 CV, 123.850 euros) cuesta 3.200 euros más pero suma 15 CV, acelera 0,2 segundos antes y ofrece 139 km más de autonomía WLTP con 0,1 l/100 km menos de consumo. Frente al Audi Q9 Advanced TDI (299 CV, 126.090 euros) saca 68 CV y 0,8 segundos de ventaja en el 0 a 100, aunque el Audi gasta 0,5 l/100 km menos según el ciclo WLTP. El consumo homologado de 7,9 l/100 km sube en uso real, como en todo SUV de más de 2,6 toneladas.
Llama la atención que un diésel de acceso lleve de serie llantas de 21 pulgadas delante y detrás, con neumáticos 275/45 y 315/40 que encarecen el mantenimiento y penalizan algo el consumo frente a medidas más discretas. El equipo reparapinchazos compensa en parte la ausencia de rueda de repuesto, habitual en este tipo de llantas.
Para quien necesite siete plazas reales, remolque o uso familiar de largo recorrido y prefiera el par y la autonomía de un diésel frente a la potencia bruta de un gasolina o el precio de un AMG. Encaja en conductores que superan los 20.000 km anuales, donde el diésel amortiza su ventaja de consumo, y que valoran llegar sin repostar: 1.139 km de autonomía WLTP son los más altos de la gama GLS.
El 450 d 4MATIC es la versión con más sentido del GLS: ofrece el par más alto de la gama, la autonomía más larga y un precio 2.500 euros por debajo del 450 gasolina sin renunciar a equipamiento. Frente al BMW X7 40d pierde por poco en precio pero gana en autonomía y consumo; frente al Audi Q9 TDI cede algo de eficiencia pero suma 68 CV y mejor aceleración. No es la opción más barata de su segmento, pero sí la más equilibrada dentro de su propia gama. Nota: 8,1/10.
| Potencia | 367 CV |
| Par | 750 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 7,9 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 208 g/km |
| Autonomía WLTP | 1.139 km |
| 0 a 100 km/h | 5,7 s |
| Velocidad máxima | 250 km/h |
| Largo | 5.217 mm |
| Peso | 2.665 kg |
| Plazas | 7 |
141 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 450 d 4MATIC | 367 CV | 127.050 € |
| 450 4MATIC | 381 CV | 129.550 € |
| AMG GLS 63 4MATIC+ | 612 CV | 210.050 € |
| Mercedes-Maybach GLS 680 4MATIC | 612 CV | 234.900 € |