La versión más deportiva del Polestar 2 cuesta 63.650 euros por 476 CV, un salto de precio que compite más con el equipo Brembo y Öhlins que con las prestaciones reales que añade sobre la Dual Motor estándar.
Es la 4.ª de 4 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 16.660 € más que la Standard range Single motor, que abre la gama.
La luz, cargando en casa el 80 % de las veces y el resto en cargadores rápidos.
El Performance Pack es la cúspide de la gama Polestar 2: 476 CV, 740 Nm y 4,2 segundos al centenar, frente a los 421 CV y 4,5 segundos de la Dual Motor sin el paquete, que cuesta 9.710 euros menos. La diferencia de aceleración es de tres décimas, y ambas comparten batería de 79 kWh y carga a 205 kW. Lo que compra realmente el comprador de esta versión son las llantas forjadas de 20 pulgadas, los amortiguadores Öhlins ajustables manualmente, las pinzas Brembo doradas y los discos perforados: un paquete de imagen y comportamiento en curva más que un salto mecánico relevante. Frente a la Long range Single motor de 299 CV por 50.140 euros, la distancia de precio es de 13.510 euros por 177 CV más.
La autonomía WLTP cae hasta 568 km, la más baja de las cuatro versiones de la gama, y el consumo WLTP sube a 16,8 kWh/100 km, también el peor de la gama. Frente al Tesla Model 3 Performance, que cuesta 6.160 euros menos, tiene 151 CV más y acelera 1,1 segundos antes con una autonomía real 65 km superior, el Polestar queda claramente por detrás en la ecuación prestaciones-precio. El BYD Seal Excellence AWD, 16.715 euros más barato, ofrece 54 CV más y una autonomía real prácticamente igual (4 km de diferencia). El BMW i4 Gran Coupé M60, con 125 CV más, cuesta 16.900 euros más, así que ahí el Polestar sí sale ganando en relación potencia-precio.
El equipamiento de serie es completo: sonido Harman Kardon de 600 W con 13 altavoces, techo panorámico, climatización por bomba de calor, asientos delanteros y traseros con calefacción, y portón eléctrico. Las llantas de 20 pulgadas (245/40) implican neumáticos más caros de reponer y algo más de consumo frente a las llantas menores de las versiones de acceso.
Esta versión encaja en el comprador que quiere el Polestar 2 más rápido y busca el chasis Öhlins ajustable y el aspecto deportivo con detalles en Swedish Gold, más que en quien prioriza autonomía o eficiencia. Para trayectos largos habituales o quien busque maximizar kilómetros por carga, la Long range Single motor o la Dual Motor sin el paquete son más coherentes. Conviene un uso con peso en carretera y curva, no tanto ciudad, donde su consumo penaliza más que en las versiones de entrada.
El Performance Pack es la versión más completa en dinámica del Polestar 2, pero también la que peor defiende su precio dentro de la gama: paga un sobrecoste de casi 10.000 euros sobre la Dual Motor por una mejora de aceleración mínima, y frente al mercado, tanto el Tesla Model 3 Performance como el BYD Seal ofrecen más potencia y autonomía similar por menos dinero. Tiene sentido solo para quien valore el chasis Öhlins, los frenos Brembo y la estética exclusiva por encima de la cifra fría de euros por caballo. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 476 CV |
| Par | 740 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 16,8 kWh/100 |
| Batería | 82,0 kWh |
| Autonomía WLTP | 568 km |
| Carga rápida | 205 kW |
| 0 a 100 km/h | 4,2 s |
| Velocidad máxima | 205 km/h |
| Largo | 4.606 mm |
| Peso | 2.180 kg |
| Maletero | 407 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
127 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Standard range Single motor | 272 CV | 46.990 € |
| Long range Single motor | 299 CV | 50.140 € |
| Long range Dual motor | 421 CV | 53.940 € |
| Long range Dual motor Performance Pack | 476 CV | 63.650 € |