El Santana 400 PHEV reúne 429 CV y etiqueta 0 emisiones en un todoterreno de doble cabina, pero su autonomía eléctrica de 94 km reales se queda corta para aprovechar la etiqueta en el día a día.
Es la 3.ª de 4 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 13.498 € más que la 400 D 4WD 190 CV, que abre la gama.
Sin enchufarlo: lo que gasta cuando se le acaba la batería.
Dentro de la gama del 400 Doble Cabina, esta versión PHEV de 429 CV ocupa el escalón intermedio entre el diésel de acceso y el PHEV S. Frente al 400 D 4WD de 190 CV (40.589 euros), cuesta 13.498 euros más, pero más que duplica la potencia y casi duplica el par (800 Nm frente a 450 Nm), además de recortar el 0-100 de 9,1 a 6,5 segundos. Frente al 400 PHEV S, que monta la misma mecánica, la diferencia es de 5.324 euros, íntegramente en equipamiento adicional que no podemos detallar al no tener su ficha de serie completa.
La mecánica combina un bloque de 1.497 cc con apoyo eléctrico hasta sumar 429 CV y 800 Nm, cifras que colocan a este Santana muy por delante de los diésel de la gama en prestaciones puras. La autonomía eléctrica homologada es de 120 km WLTP, que baja a una estimación real de 94 km, una cifra escasa para un vehículo de 2.325 kg pensado para trabajo y uso todoterreno. Con la batería descargada, el consumo estimado es de 8,7 l/100 km, una cifra de conducción real que no se puede comparar en los mismos términos que el WLTP de laboratorio de los diésel (9,3-9,4 l/100 km), aunque indica que el peso añadido de las baterías no dispara el consumo del térmico de forma dramática.
El depósito se queda en 67 litros frente a los 73 litros del diésel, lo que recorta el margen de autonomía total en viajes largos cuando se agota la carga. A cambio, la etiqueta DGT 0 emisiones abre el acceso a zonas de bajas emisiones vetadas a los diésel de la propia gama, con etiqueta C. El equipamiento de serie incluye asientos ventilados y calefactados, techo panorámico eléctrico, pantalla de 14,6 pulgadas con CarPlay y Android Auto inalámbricos, y reductora con control de descenso, de serie también en el resto de la gama.
Esta versión encaja en flotas y usuarios profesionales que necesiten acceder a zonas urbanas restringidas gracias a la etiqueta 0 emisiones, combinado con capacidad todoterreno real para trabajo en campo o montaña. Tiene sentido para quien recorra trayectos cortos a diario, cerca de un punto de recarga, y reserve los desplazamientos largos para el modo híbrido. Para quien solo necesite la capacidad todoterreno sin aprovechar la recarga, el 400 DS 4WD diésel resulta más coherente y bastante más económico.
El 400 PHEV 4WD de 429 CV es, dentro de esta gama, el más potente y rápido, pero no el más coherente: cargar un todoterreno de 2.325 kg con una autonomía eléctrica real de 94 km diluye buena parte de la ventaja fiscal si no se recarga a diario. Frente al PHEV S, con el mismo motor por 5.324 euros más, esta es la opción razonable dentro del escalón enchufable. Frente a los diésel de la gama, mucho más baratos y con mayor autonomía total, solo se justifica si la etiqueta 0 emisiones es una necesidad real de acceso urbano. Nota: 7,0/10.
| Potencia | 429 CV |
| Par | 800 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Batería | 32,0 kWh |
| Autonomía WLTP | 120 km |
| Carga rápida | 60 kW |
| 0 a 100 km/h | 6,5 s |
| Velocidad máxima | 170 km/h |
| Largo | 5.494 mm |
| Peso | 2.325 kg |
| Plazas | 5 |
| Garantía | 3 años |
55 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 400 D 4WD 190 CV | 190 CV | 40.589 € |
| 400 DS 4WD 190 CV Automático | 190 CV | 46.970 € |
| 400 PHEV 4WD 429 CV | 429 CV | 54.087 € |
| 400 PHEV S 4WD 429 CV | 429 CV | 59.411 € |