El punto medio de la gama del Swift: añade equipamiento sobre el S1 sin renunciar a la sobriedad mecánica que define a todo el modelo.
Es la 2.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 1.700 € más que la 1.2 Mild Hybrid S1, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El S2 es el segundo escalón de una gama de seis versiones que comparten mecánica y solo se diferencian en equipamiento, tracción o cambio. Frente al S1, de acceso, el S2 suma 1.700 euros y da un salto relevante en equipamiento sin tocar el motor: 83 CV, 112 Nm y el mismo bloque 1.2 microhíbrido con cambio manual. Por debajo del S3 (900 euros más) se queda sin algunos añadidos de la versión superior, pero conserva la garantía de 5 años frente a los 3 años del S3 y de las versiones con tracción total o cambio automático de esta gama, lo que en la práctica lo convierte en la opción más razonable si no se necesita CVT ni 4x4.
En carretera el Swift S2 se mueve con la ligereza que da un peso de 994 kg, pero los 12,5 segundos al 0-100 y los 112 Nm de par dejan claro que no es un coche pensado para adelantamientos ni para autovía con soltura. Su punto fuerte es la eficiencia: 4,4 l/100 km WLTP, la cifra más baja de toda esta comparativa, por debajo de los 5,1 l/100 km del Mitsubishi Colt 100T Motion (91 CV, 18.350 euros) y muy por debajo de los 5,5 l/100 km del Hyundai i10 N Line (79 CV, 21.190 euros). Frente a este último, el Swift S2 cuesta 640 euros menos, tiene 4 CV más, acelera 0,7 segundos antes y ofrece 186 km más de autonomía WLTP, además de dos estrellas Euro NCAP más (5 frente a 3).
El equipamiento de serie incluye pantalla táctil de 9 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, seis altavoces, asientos delanteros con calefacción, arranque sin llave, control de velocidad adaptativo, faros LED y un amplio paquete de asistentes a la conducción. Es un salto de equipo notable sobre el S1, con etiqueta ECO y garantía de 5 años, uno de los valores más altos de la gama junto al S1 y al CVT S2.
Pensado para quien usa el coche sobre todo en ciudad y trayectos cortos, prioriza el consumo bajo y quiere un equipamiento decente sin pasar por el acabado de entrada. No es la opción para quien necesite tracción total, cambio automático o más maletero para viajes largos: para eso están el 4x4 S2 o el CVT dentro de la misma gama. Tampoco conviene a quien busque prestaciones, dado el par modesto y la aceleración lenta.
Dentro de la gama del Swift, el S2 es la versión que mejor equilibra precio y equipamiento sin necesidad de pagar por el cambio automático o la tracción total. Frente a rivales como el Hyundai i10 N Line, gana en consumo, autonomía y seguridad NCAP por un precio inferior; frente al Fiat Grande Panda o el Citroën C3, cede maletero y prestaciones a cambio de gastar menos combustible. Es una opción sensata para uso urbano, no para quien prioriza el par motor o el espacio de carga. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 83 CV |
| Par | 112 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 4,4 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 99 g/km |
| Autonomía WLTP | 840 km |
| 0 a 100 km/h | 12,5 s |
| Velocidad máxima | 165 km/h |
| Largo | 3.860 mm |
| Peso | 994 kg |
| Maletero | 265 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 5 años |
83 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 1.2 Mild Hybrid S1 | 83 CV | 18.850 € |
| 1.2 Mild Hybrid S2 | 83 CV | 20.550 € |
| 1.2 Mild Hybrid S3 | 83 CV | 21.450 € |
| 1.2 CVT Mild Hybrid S2 | 83 CV | 22.050 € |
| 1.2 CVT Mild Hybrid S3 | 83 CV | 22.950 € |