La entrada a la gama eléctrica del C-HR+ es también la versión más coherente: suficiente potencia, buena autonomía y un precio que deja a la variante de 343 CV como un capricho para pocos.
Es la 1.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
La luz, cargando en casa el 80 % de las veces y el resto en cargadores rápidos.
El Advance 230 es la puerta de entrada al Toyota C-HR+ eléctrico y, dentro de la gama, la opción con más sentido. Frente al Spirit 350 AWD-i, que cuesta 7.050 euros más y monta tracción total con 343 CV, esta versión ofrece 224 CV con 269 Nm de par, suficientes para un SUV compacto de uso diario, y una autonomía WLTP de 607 km frente a los 501 km del Spirit. La diferencia de potencia entre ambas rara vez se aprovecha en carretera española, mientras que los 106 km extra de autonomía WLTP sí se notan en el día a día.
Frente a los rivales, el Advance 230 compite bien en autonomía: sus 607 km WLTP superan a los 588 del Subaru Uncharted Field, los 434 del Leapmotor B10 Design ProMax y los 465 del MG MGS5 Luxury. Solo el Mitsubishi Eclipse Cross Kaiteki (626 km WLTP) y el Renault Scenic techno (623 km WLTP) lo superan, pero ambos cuestan 7.675 y 6.531 euros más respectivamente. En consumo WLTP, sus 13,4 kWh/100 km son los más bajos de todo este grupo de rivales. Frente al Subaru Uncharted, prácticamente su gemelo mecánico, el C-HR+ cuesta 2.125 euros menos y ofrece 12 litros más de maletero, aunque el Subaru acelera 0,1 segundos antes.
El equipamiento de serie incluye pantalla táctil de 35,6 cm, cuadro digital, climatizador de dos zonas con bomba de calor, asientos delanteros calefactados, volante calefactado y control de crucero adaptativo, un nivel completo para la versión de acceso. Las llantas de 18 pulgadas con neumáticos 235/60 son razonables para el segmento, sin la penalización de consumo y coste que suponen medidas mayores. La garantía de 3 años se queda por debajo de los 5 años del Leapmotor B10 y del Mitsubishi Eclipse Cross, y de los 7 años del MG MGS5.
Pensado para quien recorre entre 15.000 y 25.000 km anuales, mayoritariamente carretera y ciudad, y busca un SUV compacto eléctrico sin necesidad de prestaciones deportivas ni de tracción total. Familias de hasta cuatro personas con maletero suficiente para el uso diario. No es la versión adecuada para quien busca aceleración contundente o recorre habitualmente zonas con nieve o hielo, donde el Spirit 350 AWD-i tendría más sentido.
El Advance 230 es la versión que compra la cabeza dentro de la gama del C-HR+: renuncia a los 343 CV y la tracción total del Spirit a cambio de 7.050 euros menos y más autonomía WLTP, un cambio que en el uso real compensa. Frente a los rivales directos, destaca por el consumo más bajo del grupo y una autonomía que solo superan versiones bastante más caras. La garantía de 3 años es su punto débil frente a marcas chinas y algunas japonesas del segmento. Para quien no necesita tracción total ni aceleraciones por debajo de los 6 segundos, es la elección lógica de la gama. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 224 CV |
| Par | 269 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 13,4 kWh/100 |
| Batería | 77,0 kWh |
| Autonomía WLTP | 607 km |
| Carga rápida | 150 kW |
| 0 a 100 km/h | 7,4 s |
| Velocidad máxima | 160 km/h |
| Largo | 4.520 mm |
| Peso | 1.960 kg |
| Maletero | 416 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
105 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Advance 230 batería 77 kWh | 224 CV | 35.375 € |
| Spirit 350 AWD-i batería 77 kWh | 343 CV | 42.425 € |