La entrada a la gama del Land Cruiser es también la versión que mejor equilibra capacidad todoterreno, equipamiento y precio de las dos disponibles.
Es la 1.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El VX es el acceso a la gama actual del Land Cruiser, con solo una versión por encima, la VX-L a 97.500 euros. La diferencia entre ambas es de 9.550 euros sin que cambie ni la potencia (204 CV en los dos casos) ni el maletero (556 litros en los dos), y con la VX-L gastando 0,5 l/100 km más en el ciclo WLTP y perdiendo 37 km de autonomía homologada. Además, la VX recibe 5 años de garantía frente a los 3 de la VX-L, una diferencia notable que no suele darse en el sentido contrario dentro de una misma gama. Con estos números, el VX es la elección razonable salvo que el comprador necesite algo específico del acabado superior que no figura en los datos de potencia o espacio.
La mecánica es una diésel de 2.755 cc con microhibridación, 204 CV y 500 Nm de par, suficiente para un vehículo de 4.925 mm pensado para el uso todoterreno serio, con reductora, bloqueo de diferencial trasero y Crawl Control de serie. Frente al INEOS Grenadier (249 CV, 84.530 euros), este Land Cruiser cuesta 3.420 euros más pero consume 1,0 l/100 km menos en WLTP y ofrece 2 años más de garantía, aunque se deja 444 litros de maletero por el camino. Frente al Land Rover Defender 110 S D250 (249 CV, 84.950 euros), el Toyota pierde 250 km de autonomía WLTP y gasta 1,6 l/100 km más, aunque compensa con 2 años más de garantía y 13 litros más de maletero.
El equipamiento de serie del VX es generoso para ser la entrada de gama: cámara 360º, control de crucero adaptativo, asientos delanteros calefactados y ventilados, techo solar, climatizador bizona con zona trasera y una pantalla central de 12,3 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. La etiqueta ECO, inusual en un todoterreno de bastidor diésel de este tamaño, facilita el acceso a zonas de bajas emisiones.
Pensado para quien necesita un todoterreno de verdad para uso mixto: trabajo rural, remolque o escapadas fuera de pista, con capacidad ocasional para siete plazas. No es la elección para quien prioriza el espacio de carga por encima de todo, donde el Grenadier le saca 444 litros, ni para quien busca más potencia al mismo precio, terreno donde tanto el Grenadier como el Defender 110 ofrecen 45 CV más por una cifra similar o inferior.
Dentro de la gama, el VX es la versión sensata: mismo motor y maletero que la VX-L, menos consumo y dos años más de garantía por 9.550 euros menos. Frente a los rivales británicos pierde en potencia y, en el caso del Grenadier, en capacidad de maletero, pero compensa con mejor consumo homologado y la garantía más larga de los tres. Frente al Mercedes Clase G, la diferencia de 62.518 euros habla por sí sola. Es la opción recomendable para quien quiera un Land Cruiser sin pagar de más por un acabado superior que no aporta ni más motor ni más espacio. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 204 CV |
| Par | 500 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 10,2 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 276 g/km |
| Batería | 0,2 kWh |
| Autonomía WLTP | 784 km |
| Velocidad máxima | 165 km/h |
| Largo | 4.925 mm |
| Maletero | 556 l |
| Plazas | 7 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 5 años |
119 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 250 2.8D MHEV VX | 204 CV | 87.950 € |
| 250 2.8D MHEV VX-L | 204 CV | 97.500 € |