
El BAIC X55 llega a España con el manual del SUV chino de primera oleada: mide 4,62 metros, presume de equipamiento completo de serie y ataca en precio. El motor es un 1.5 turbo de cuatro cilindros con 305 Nm de par y 177 CV, que se mueve dentro de lo esperable para el segmento y completa el 0-100 en 7,8 segundos. Hasta aquí todo razonable. El problema empieza cuando rascas un poco: el consumo WLTP declarado es de 8,0 l/100 km, uno de los más altos de su categoría, y en pruebas reales los medios españoles han registrado medias cercanas a los 8,5 l/100 km. Aplicando el margen habitual del 15-20%, el consumo cotidiano se sitúa fácilmente por encima de los 9 l/100 km. Para un SUV sin ningún tipo de hibridación y con etiqueta C, eso es un coste de uso que conviene calcular antes de firmar.
El maletero es donde el X55 pierde el argumento de SUV familiar: 350 litros es una cifra más propia de un compacto de 4,2 metros que de un vehículo de 4,62 metros. Sus rivales directos, el Hyundai Tucson o el Kia Sportage, superan holgadamente los 500 litros. El equipamiento de serie es, sin duda, el punto fuerte: techo panorámico, asientos calefactables y ventilados, cámara cenital 360°, acceso sin llave y un largo etcétera que en los europeos de su precio se cobra como opcional. Pero el equipamiento de serie no es generosidad del fabricante: es la palanca para que el precio de 31.995 euros parezca una ganga cuando, comparado con los rivales, simplemente no lo es.
El origen chino y la marca BAIC en España tienen una realidad que no podemos ignorar: la red de concesionarios es incipiente, con apenas dos docenas de puntos de venta en el momento de su lanzamiento, y la experiencia de propietarios en otros mercados muestra un historial de fallos electrónicos recurrentes y un servicio posventa que no siempre está a la altura. Cinco años de garantía o 100.000 km son una promesa que vale lo que vale la red que la respalde.
Pensamos en alguien que hace entre 10.000 y 15.000 km anuales con uso mixto urbano-interurbano, no necesita acceder a zonas de bajas emisiones restringidas a la etiqueta C, valora el equipamiento de serie por encima de todo y no tiene un uso intensivo del maletero. Familia de dos o tres miembros sin equipaje voluminoso habitual. No se lo recomendaríamos a quien haga muchos kilómetros en autopista ni a quien dependa de un servicio técnico rápido y cercano: la red BAIC en España es todavía demasiado pequeña para darte la tranquilidad que merece una compra de esta envergadura.
El BAIC X55 no es un mal coche; es un coche que no termina de cuadrar. Tiene 4,62 metros de largo y 350 litros de maletero, consume más que sus rivales sin ninguna hibridación que lo justifique, lleva etiqueta C en un mercado que castiga esa etiqueta y llega con una red de servicio que en 2024 aún está construyendo su credibilidad. El equipamiento de serie es real y apreciable, pero no compensa el conjunto cuando por el mismo dinero puedes acceder a un Tucson híbrido o a un Sportage con mejor maletero, red de talleres en cada esquina y una etiqueta ECO que protege tu inversión. Si el precio baja o llega una versión híbrida, cambia la ecuación. Hoy, tal como está, no convence. Nota: 5,8/10.
| Precio | 31.995 EUR |
| Potencia | 177 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | gasolina |
| Transmision | manual |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4620 mm |
| Maletero | 350 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 200 km/h |
| 0-100 | 7.8 s |
| Origen | China |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| X55 | 177 | 31.995 EUR | 8.0 |
Cara a cara con sus rivales, con datos.