
El BAIC X55 es el primer modelo de la marca china en España y llega con un argumento difícil de ignorar: 177 CV, 305 Nm de par, cambio de doble embrague, techo panorámico, asientos ventilados y calefactables, cámara cenital y sensor de ángulo muerto, todo por 31.995 euros antes de financiación. En el segmento del Tucson, el Qashqai o el Sportage, esa lista de serie es un uppercut en la mandíbula de los europeos que cobran esos mismos extras. El motor 1.5 turbo de 1.499 cc cumple en papel: siete segundos y ocho décimas al cien, velocidad máxima de 200 km/h. Competente, sin más. No sobra refinamiento, pero tampoco desafina.
El problema gordo está donde más duele en un SUV de 4,62 metros: el maletero. Con 350 litros, el X55 se queda 150 litros por debajo de lo que consideramos mínimo práctico para este segmento. Un Nissan Qashqai ofrece 479 litros, un Kia Sportage 587. Pagar por un SUV de casi cuatro metros y medio y cargar como un compacto pequeño es una incoherencia de concepto que no tiene fácil defensa. Las plazas traseras tampoco dan la talla para ocupantes de más de 1,80 metros, algo que en un coche de estas dimensiones exteriores resulta difícil de justificar. La carrocería miente sobre el espacio que hay dentro.
España es un mercado nuevo para BAIC, la red todavía es escasa y eso es un riesgo real que quien compre este coche debe asumir con los ojos abiertos. La garantía de cinco años es bienvenida, pero solo vale lo que valga quien la honra.
Tiene sentido para un conductor de entre 15.000 y 25.000 km anuales con uso mixto urbano-interurbano, que viaja en pareja o con familia de máximo dos hijos pequeños y que prioriza el equipamiento visible y el precio de entrada por encima de la capacidad de carga o el nombre en el capó. No lo recomendaríamos a quien haga viajes frecuentes con el maletero cargado, a quien viva en una gran ciudad con restricciones de acceso a etiqueta B o superior, ni a quien valore una red de asistencia técnica consolidada.
El BAIC X55 es un coche honesto en lo que promete y tramposo en lo que calla. Promete equipamiento y lo cumple. Calla que su maletero no está a la altura de sus medidas exteriores, que llega sin hibridación en un momento en que la etiqueta C es una losa en ciudad, y que la posventa en España es todavía una hoja en blanco. No es un mal coche: es un coche incompleto que pide fe en una marca nueva. Quien asuma ese riesgo con conocimiento puede encontrar una ganga en equipamiento; quien no, tiene rivales más seguros por precio similar. Nota: 6,4/10.
| Precio | 31.995 EUR |
| Potencia | 177 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | Gasolina |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4620 mm |
| Maletero | 350 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 200 km/h |
| 0-100 | 7.8 s |
| Origen | China |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| X55 | 177 | 31.995 EUR | 8.0 |
Cara a cara con sus rivales, con datos.