El punto de equilibrio de la gama X6: la mecánica de seis cilindros que mejor reparte potencia, consumo y precio antes de que la gama se dispare hacia los diésel de más par o los V8 de más de 500 CV.
Es la 2.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 4.000 € más que la xDrive30d M Sport, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El xDrive40i M Sport ocupa la segunda posición en una gama de cinco escalones. Por 4.000 euros más que el diésel xDrive30d (103.400 euros, 298 CV), suma 83 CV y rebaja el 0-100 de 6,1 a 5,4 segundos, aunque a costa de pasar de un consumo WLTP de 7,2 a 8,6 l/100 km. Frente al xDrive40d (111.800 euros, 352 CV diésel con 720 Nm), este gasolina se queda 29 CV y 180 Nm de par por debajo y sale 4.400 euros más barato: quien priorice el par para remolque o autopista cargada sale ganando con el diésel. Por encima ya aparecen el M60i (530 CV, 134.450 euros) y el M Competition (625 CV, 187.050 euros), ambos con un salto de precio que solo se justifica si se busca prestación pura.
La mecánica de seis cilindros en línea de 3,0 litros y 381 CV entrega 540 Nm de par, suficientes para mover con soltura los 2.240 kg del conjunto. Frente al Mercedes-Benz GLE 450 4MATIC, con la misma potencia (381 CV) y un 0-100 prácticamente idéntico (5,3 frente a 5,4 segundos), el BMW cuesta 4.275 euros más pero gasta 0,9 l/100 km menos en WLTP y ofrece 71 km más de autonomía homologada, aunque el Mercedes le saca 50 litros de maletero. Contra el BMW X5 40 xDrive (400 CV, 102.000 euros), el X6 pierde en potencia y en precio, y solo se defiende con 11 km más de autonomía: la prima del X6 es puramente estética, por su techo en caída.
El acabado M Sport trae de serie faros Matrix LED, amortiguación adaptativa M, asientos delanteros con calefacción y ajuste eléctrico con memoria, cuadro digital de 12,3 pulgadas y pantalla central táctil de 14,9 pulgadas, además de llantas de 20 pulgadas con neumáticos runflat de perfil bajo. La etiqueta ECO de la DGT no refleja un consumo real bajo: con 11,2 l/100 km homologados en ciclo urbano, el uso en ciudad será su punto más débil.
Esta versión encaja en un comprador que recorre sobre todo carretera e interurbano, valora la respuesta inmediata de un seis cilindros gasolina y antepone el diseño coupé a la practicidad del maletero. No es la opción lógica para quien hace trayectos urbanos frecuentes, donde el consumo se dispara, ni para quien necesita máximo espacio de carga, terreno en el que el BMW X5 o el Mercedes GLE dan más por menos dinero.
El xDrive40i M Sport es la versión más equilibrada de la gama X6 en potencia y precio, pero no la más razonable: el diésel xDrive40d ofrece más par por poco más dinero, y dentro de la propia marca, el X5 40 xDrive da más potencia y maletero por menos. Se recomienda solo a quien quiera específicamente la carrocería coupé y prefiera gasolina a diésel. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 381 CV |
| Par | 540 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 8,6 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 194 g/km |
| Batería | 1,0 kWh |
| Autonomía WLTP | 965 km |
| 0 a 100 km/h | 5,4 s |
| Velocidad máxima | 250 km/h |
| Largo | 4.960 mm |
| Peso | 2.240 kg |
| Maletero | 580 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
124 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| xDrive30d M Sport | 298 CV | 103.400 € |
| xDrive40i M Sport | 381 CV | 107.400 € |
| xDrive40d M Sport | 352 CV | 111.800 € |
| M60i xDrive | 530 CV | 134.450 € |
| M Competition | 625 CV | 187.050 € |