El Bayon Black Line con cambio automático añade comodidad de uso a cambio de 1.500 euros y 1,4 segundos de aceleración, un peaje que conviene medir bien.
Es la 3.ª de 6 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 3.405 € más que la 1.0 T-GDi 90 CV Essence, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Dentro de la gama del Bayon, esta versión 1.0 T-GDi 90 CV 7DCT Black Line ocupa la posición intermedia: por encima del Black Line manual (26.965 euros) y por debajo del Tecno manual (28.645 euros) y de sus variantes automáticas superiores. La diferencia frente al Black Line manual es de 1.500 euros por el mismo motor de 90 CV y 172 Nm, con la única ventaja de no tener que accionar el embrague, a costa de 1,4 segundos más en el 0 a 100 (13,3 frente a 11,9 s) y 2 km/h menos de velocidad máxima. Quien valore el equipamiento Tecno con este mismo cambio automático tiene que sumar 1.680 euros más.
El conjunto motriz de 90 CV y 172 Nm se queda justo para mover 1.200 kilos con cambio automático de doble embrague: el Bayon tarda 13,3 segundos en llegar a 100 km/h, por detrás de rivales con motores similares como el Hyundai i20 (11,5 s) o el Skoda Fabia (10,7 s), aunque estos comparan con cambio manual. El consumo WLTP de 5,8 l/100 km es de laboratorio y en uso real puede superar los 7 l/100 km; frente al Dacia Sandero (5,3 l/100 km WLTP, 101 CV, 14.490 euros) o el KIA Stonic Concept (5,7 l/100 km, 100 CV, 24.210 euros), el Bayon llega más caro y no más eficiente.
El equipamiento Black Line incluye faros LED, cuadro digital de 10,25 pulgadas, pantalla táctil de igual tamaño con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, frenada de emergencia autónoma con detección de peatones y ciclistas, control de crucero y asientos delanteros deportivos. La etiqueta C de la DGT y la garantía de 7 años se mantienen idénticas en toda la gama, así que no son argumento para subir de versión.
Esta versión encaja en quien hace sobre todo trayectos urbanos y de corta distancia, con tráfico denso donde el cambio automático de doble embrague evita el uso continuo del embrague, y prioriza la comodidad de conducción diaria sobre el tiempo de aceleración. No es la opción adecuada para quien busca el mejor rendimiento por euro gastado dentro de la gama, ni para quien recorre muchos kilómetros de autovía donde 90 CV y 172 Nm se notan ajustados con el peso añadido del cambio automático.
Dentro de la gama Bayon, esta versión no es la más sensata: el Black Line manual ofrece el mismo motor, el mismo equipamiento y las mismas cifras de seguridad por 1.500 euros menos, perdiendo solo la comodidad del cambio automático. Frente a rivales como el Hyundai i20 o el Dacia Sandero, con motores similares o más potentes y precios más bajos, el Bayon se defiende por maletero y garantía, no por rendimiento ni por consumo. Recomendable solo para quien valore el automático por encima del precio y de la agilidad. Nota: 6,9/10.
| Potencia | 90 CV |
| Par | 172 Nm |
| Cambio | DCT |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,8 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 130 g/km |
| Autonomía WLTP | 689 km |
| 0 a 100 km/h | 13,3 s |
| Velocidad máxima | 172 km/h |
| Largo | 4.180 mm |
| Peso | 1.200 kg |
| Maletero | 411 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 4 estrellas |
| Garantía | 7 años |
90 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 1.0 T-GDi 90 CV Essence | 90 CV | 25.060 € |
| 1.0 T-GDi 90 CV Black Line | 90 CV | 26.965 € |
| 1.0 T-GDi 90 CV 7DCT Black Line | 90 CV | 28.465 € |
| 1.0 T-GDi 90 CV Tecno | 90 CV | 28.645 € |
| 1.0 T-GDi 90 CV 7DCT Tecno | 90 CV | 30.145 € |
| 1.0 T-GDi 90 CV 7DCT Style | 90 CV | 31.915 € |