El vestido deportivo del i30 con una mecánica de 115 CV que no acompaña al resto del traje.
Es la 3.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 2.200 € más que la 5p 1.0 T-GDi 115 CV Klass, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El N Line es el acabado más caro de la gama de acceso del i30 5 puertas con el motor 1.0 T-GDi de 115 CV, por 31.450 euros, 600 euros más que el Tecno y 2.200 euros más que el Klass. Frente a esos dos hermanos comparte mecánica, consumo WLTP de 6,0 l/100 km y maletero de 395 litros, así que la diferencia de precio se va entera en estética: parachoques y volante N Line, pedales de aluminio, llantas de 17 pulgadas y molduras en negro. Quien busque el 1.0 T-GDi con aspecto deportivo encuentra aquí el acabado más completo, pero quien quiera prestaciones reales debe mirar al 1.6 T-GDi de 150 CV con cambio automático, que por 2.900 euros más ofrece 250 Nm de par frente a los 172 Nm de esta versión y reduce el 0-100 de 11,7 a 8,9 segundos.
Con 115 CV y 172 Nm de par, la etiqueta N Line promete más de lo que la mecánica entrega: 11,7 segundos hasta los 100 km/h no casan con un paragolpes deportivo y pedales de aluminio. Frente al Skoda Scala Selection, con el mismo motor de 116 CV, el checo cuesta 3.800 euros menos, acelera 2,2 segundos antes y ofrece 72 litros más de maletero (467 frente a 395). El SEAT León Style, también con 116 CV, cuesta 8.268 euros menos y acelera 1,3 segundos antes. El Audi A3 Sportback, con micro-hibridación y 116 CV, cuesta 2.320 euros más que esta versión pero acelera 1,8 segundos antes gracias a su cambio automático y gasta 0,8 l/100 km menos en el ciclo WLTP.
El equipamiento de serie es notable para el precio: pantalla táctil de 10,25 pulgadas, cuadro digital del mismo tamaño, climatizador bizona, cargador inalámbrico, asistente de mantenimiento de carril y siete años de garantía, dos más que el Scala y cinco más que el León, el C4 y el Golf. La garantía es el argumento más sólido de la marca coreana frente a estos rivales.
Pensado para quien quiere la imagen deportiva del i30 en el día a día urbano e interurbano sin buscar prestaciones reales: trayectos cortos, pocos kilómetros de autovía y prioridad por el aspecto y el equipamiento sobre el empuje del motor. No es la versión adecuada para quien valore la relación entre precio y rendimiento, porque el salto al 1.6 T-GDi de 150 CV cuesta poco más y ofrece un comportamiento mucho más coherente con la carrocería N Line.
El N Line con el 1.0 T-GDi de 115 CV es la versión menos coherente de la gama: paga un sobrecoste estético sobre una mecánica que no la respalda. Dentro del propio i30, el Tecno con el mismo motor da casi lo mismo por 600 euros menos, y el 1.6 T-GDi N Line da sentido real a la estética deportiva por 2.900 euros más. Frente a los rivales, el Skoda Scala ofrece más maletero, más velocidad y menos precio con la misma potencia. La ventaja de esta versión está en la garantía de 7 años y el equipamiento de serie, no en su comportamiento dinámico. Nota: 7,2/10.
| Potencia | 115 CV |
| Par | 172 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 6,0 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 135 g/km |
| Autonomía WLTP | 833 km |
| 0 a 100 km/h | 11,7 s |
| Velocidad máxima | 185 km/h |
| Largo | 4.340 mm |
| Peso | 1.240 kg |
| Maletero | 395 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 7 años |
103 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 5p 1.0 T-GDi 115 CV Klass | 115 CV | 29.250 € |
| 5p 1.0 T-GDi 115 CV Tecno | 115 CV | 30.850 € |
| 5p 1.0 T-GDi 115 CV N Line | 115 CV | 31.450 € |
| 5p 1.6 T-GDi 150 CV DCT Tecno | 150 CV | 33.750 € |
| 5p 1.6 T-GDi 150 CV DCT N Line | 150 CV | 34.350 € |