El A 200 es la versión sensata de la gama: motor suficiente, equipamiento generoso y precio contenido frente a rivales diesel más caros.
Es la 3.ª de 9 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 3.891 € más que la A 180, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El A 200 ocupa el espacio intermedio de la gama gasolina del Clase A, entre el A 180 de entrada (136 CV) y el A 250 4MATIC de tracción total (224 CV). Con 163 CV y 270 Nm de par, ofrece un salto de potencia notable respecto al A 180 (27 CV más) por solo 3.891 euros adicionales, lo que lo convierte en la opción más equilibrada para quien busca dinamismo sin pagar el sobreprecio de las versiones superiores. Frente al A 180 d diesel (116 CV, 42.347 euros), el A 200 gana 47 CV, mantiene el mismo consumo WLTP de 5,8 l/100 km y cuesta 3.207 euros menos, aunque pierde 88 km de autonomía teórica.
El motor 1.3 turbo de cuatro cilindros con microhibridación entrega 163 CV y acelera de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos, una cifra competente que lo sitúa al nivel del BMW Serie 1 120d (163 CV, 7,9 segundos) y por encima del Audi A3 Advanced TDI (150 CV, 8,3 segundos). El consumo WLTP de 5,8 l/100 km es idéntico al A 180, lo que refleja que la microhibridación compensa bien el aumento de cilindrada. Frente al Hyundai i30 Fastback 1.5 TGDI (140 CV, 34.515 euros), el Mercedes gana 23 CV pero cuesta 8.625 euros más; la diferencia se justifica en equipamiento, acabados y la marca, aunque el Hyundai ofrece mejor relación de espacio por dinero.
El equipamiento de serie es generoso: pantalla central de 10,25 pulgadas, cuadro digital de 10,25 pulgadas, navegador con disco duro, climatizador bizona, asientos delanteros con calefacción y apoyo lumbar, faros LED, cámara trasera y ayuda activa para aparcar. Las llantas de 17 pulgadas bitono son estándar. La etiqueta ECO y la garantía de dos años son estándar en toda la gama.
El A 200 es ideal para conductores que priorizan dinamismo sobre eficiencia extrema y valoran la marca Mercedes sin necesidad de tracción total ni potencia deportiva. Perfil: entre 12.000 y 18.000 km anuales, uso mixto urbano-interurbano, comprador que no necesita el diesel por autonomía extrema pero rechaza el A 180 por falta de empuje. Sobra para quien busca máxima eficiencia (el A 180 d es más lógico); falta para quien quiere verdadero rendimiento (el A 250 4MATIC es la alternativa).
El A 200 es la versión más sensata de la gama gasolina: motor suficiente, equipamiento generoso y precio contenido. No es la más barata ni la más potente, pero ofrece el mejor equilibrio entre prestaciones, consumo y dotación. Frente a rivales como el Audi A3 Advanced TDI (150 CV, 43.990 euros) o el BMW Serie 1 120d (163 CV, 42.250 euros), el Mercedes gana en equipamiento multimedia y confort, aunque cede en autonomía. Es la recomendación para quien quiere un Clase A con carácter sin pagar el sobreprecio de las versiones 4MATIC o AMG. Nota: 7.6/10.
| Potencia | 163 CV |
| Par | 270 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,8 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 131 g/km |
| Autonomía WLTP | 741 km |
| 0 a 100 km/h | 8,2 s |
| Velocidad máxima | 225 km/h |
| Largo | 4.419 mm |
| Peso | 1.440 kg |
| Maletero | 355 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
111 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.