Un enchufable premium que domina la ciudad pero pide gasolina en carretera; coherente con su propósito, aunque el maletero penaliza frente a rivales más prácticos.
Es la 4.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 6.807 € más que la B 180, que abre la gama.
La B 250 e es la versión más sofisticada de la gama Clase B, posicionada 6.000 euros por encima del diésel B 220 d de 190 CV. Frente a sus hermanas térmicas, sacrifica 50 litros de maletero (405 frente a 445) y suma 165 kilos de peso por la batería de 11,5 kWh útiles. A cambio, ofrece 218 CV totales, 450 Nm de par motor y autonomía eléctrica de 62 km reales estimados. Es la única versión con etiqueta 0 emisiones y la más rápida en aceleración (0-100 en 7,6 segundos). Dentro de la gama, compite directamente con el B 220 d en prestaciones brutas, pero con un propósito radicalmente distinto: movilidad urbana con cero emisiones locales frente a eficiencia térmica pura.
El motor 1.3 turbo de 218 CV combinado con el eléctrico de 109 CV genera un comportamiento versátil. En ciudad, con batería cargada, funciona como un eléctrico puro con 2,5 l/100 km de consumo WLTP (3,2 l/100 km en uso urbano real). Sin batería, el motor térmico toma el relevo con 7,2 l/100 km, cifra razonable para un híbrido enchufable de este tamaño. Frente a rivales directos como el Volkswagen Caddy Origin PHEV (150 CV, 42.095 euros), la B 250 e suma 68 CV más y mejor par (450 Nm frente a 320 Nm), aunque cuesta 7.831 euros más y pierde 39 km de autonomía eléctrica (80 frente a 119 km WLTP). El Ford Tourneo Connect PHEV (150 CV, 43.246 euros) ofrece 7 plazas y 1.213 litros de maletero, pero es más lento (10,5 segundos en 0-100) y menos potente. La B 250 e se posiciona como la opción premium: menos práctica que sus rivales, pero más refinada y con mejor dinámica.
Equipamiento de serie completo: navegación MBUX con pantalla de 10,25 pulgadas, climatización de 2 zonas, asientos delanteros con calefacción y apoyo lumbar, faros LED High Performance, ayuda activa para aparcar (solo en batería), levas de cambio en volante y cable de carga incluido. Las llantas de 17 pulgadas (205/55 R17) son estándar. Garantía de 2 años, origen alemán. La batería de 11,5 kWh se recarga en 3,5 horas con wallbox de 11 kW; en carga DC de 22 kW, alcanza el 80% en aproximadamente 30 minutos.
Comprador urbano que recorre menos de 60 km diarios y tiene acceso a punto de carga en casa o trabajo. Prioriza cero emisiones locales, refinamiento interior y dinamismo en ciudad sobre capacidad de maletero. Ideal para profesionales con desplazamientos cortos y predecibles. No es recomendable para familias que viajan frecuentemente en carretera o necesitan maletero amplio; en ese caso, el B 220 d ofrece más practicidad por menos dinero.
La B 250 e es una opción coherente para quien necesita movilidad urbana sin emisiones y puede cargar en casa. Domina la ciudad, pero en carretera se convierte en un híbrido convencional con peso excesivo. Frente a rivales más utilitarios (Caddy, Tourneo Connect), pierde en practicidad y autonomía eléctrica, pero gana en refinamiento y prestaciones. El precio de 49.926 euros es alto para lo que ofrece; el B 220 d diésel (53.473 euros) es más versátil y económico en uso real. Recomendable solo si la carga diaria es garantizada y los viajes largos son esporádicos. Nota: 7.8/10.
| Potencia | 218 CV |
| Par | 450 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 2,5 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 57 g/km |
| Batería | 15,6 kWh |
| Autonomía WLTP | 80 km |
| Carga rápida | 22 kW |
| 0 a 100 km/h | 7,6 s |
| Velocidad máxima | 223 km/h |
| Largo | 4.419 mm |
| Peso | 1.755 kg |
| Maletero | 405 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
118 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.