El punto de equilibrio de la gama Clase B: suficiente potencia, el consumo más bajo de las versiones sin enchufe y un precio que todavía se sostiene frente a la competencia alemana.
Es la 3.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 2.252 € más que la B 180, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El B 200 d ocupa la posición intermedia de la gama diésel del Clase B. Por 492 euros más que el B 180 d suma 34 CV (150 frente a 116) y 40 Nm de par adicional (320 frente a 280), con una rebaja del 0-100 de 1,5 segundos. Frente al B 220 d, que sube hasta 190 CV y 400 Nm por 53.473 euros, el B 200 d se queda en una franja de potencia más contenida pero con un salto de precio de 8.102 euros, lo que lo convierte en la opción más razonable del tramo diésel si no se busca el acabado más deportivo. Respecto al B 180 de gasolina micro-híbrido (136 CV, 43.119 euros) o al B 250 e enchufable (218 CV, 49.926 euros), el B 200 d se posiciona como el diésel de uso intensivo por carretera, con 843 km de autonomía WLTP, la más alta de toda la gama.
La mecánica de 1.950 cc y 150 CV entrega 320 Nm desde bajas revoluciones, suficientes para adelantamientos y autovía sin forzar el motor, con un consumo homologado de 5,1 l/100 km, el más bajo de las versiones sin enchufe del Clase B. Frente al BMW Serie 2 Active Tourer 218d, que iguala los 150 CV y cuesta 521 euros menos, el Mercedes acelera 0,3 segundos antes pero pierde 282 km de autonomía WLTP y gasta 0,3 l/100 km más. Contra el Volkswagen Touran 2.0 TDI de igual potencia, el B 200 d cuesta 1.349 euros menos y es más rápido en 0,8 segundos, aunque el Touran ofrece 298 litros más de maletero y 251 km más de autonomía.
El equipamiento de serie incluye faros LED High Performance, climatización de dos zonas, navegación premium MBUX con pantalla táctil de 10,25 pulgadas, asientos delanteros con calefacción y llantas de 17 pulgadas, un nivel de dotación generoso para un diésel de gama media que no exige subir de acabado para disfrutar de la multimedia completa.
Pensado para quien recorre trayectos largos de carretera o autovía con regularidad y valora un consumo contenido sin renunciar a potencia suficiente para adelantamientos con confianza. Encaja en familias que no necesitan el maletero de un monovolumen grande pero sí un coche compacto y versátil, con equipamiento de serie completo. No es la opción para quien busca el mejor precio de entrada del Clase B, papel que cumple el B 180 d, ni para quien prioriza el maletero por encima de todo.
El B 200 d es la versión más equilibrada de la gama diésel del Clase B: mejora de forma notable el empuje del B 180 d por poco más de 492 euros y evita el sobrecoste de 8.102 euros que pide el B 220 d para unas prestaciones que la mayoría de conductores no explotará a diario. Frente al BMW Serie 2 Active Tourer 218d, que iguala potencia y cuesta algo menos, el Mercedes pierde autonomía y maletero, por lo que conviene valorar bien esa comparación antes de decidir. Para quien quiere un diésel con consumo bajo y equipamiento tecnológico de serie, esta es la versión a elegir dentro de la gama. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 150 CV |
| Par | 320 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,1 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 134 g/km |
| Autonomía WLTP | 843 km |
| 0 a 100 km/h | 8,5 s |
| Velocidad máxima | 219 km/h |
| Largo | 4.419 mm |
| Peso | 1.580 kg |
| Maletero | 445 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
114 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| B 180 | 136 CV | 43.119 € |
| B 180 d | 116 CV | 44.879 € |
| B 200 d | 150 CV | 45.371 € |
| B 250 e con tecnología híbrida EQ | 218 CV | 49.926 € |
| B 220 d | 190 CV | 53.473 € |