La tracción total añade seguridad y 25 kg al C 250 d, pero cuesta 4.544 euros más que la versión trasera con la misma mecánica.
Es la 4.ª de 6 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 8.300 € más que la C 200 d Estate, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El C 250 d 4MATIC Estate ocupa un escalón intermedio en una gama muy ramificada. Comparte los 200 CV y los 440 Nm con el C 250 d trasero (57.175 euros), el C 220 d trasero (56.620 euros) y el C 220 d 4MATIC (59.381 euros): la diferencia frente a su hermano trasero es exclusivamente la tracción total, por 4.750 euros más, 25 kg de peso añadido, 0,1 l/100 km más de consumo WLTP y 30 km menos de autonomía. Frente al C 300 d trasero (68.550 euros, 265 CV, 550 Nm), este acabado se queda corto en potencia pero resulta 6.625 euros más barato. Dentro de la gama diésel con tracción total, es la opción de entrada antes de dar el salto al C 300 d, que aquí no existe con 4MATIC.
La mecánica 2.0 diésel de 200 CV y 440 Nm resulta suave y con tirón suficiente para adelantamientos y autovía, con 7,3 segundos de 0 a 100 km/h. Frente al Audi A5 Avant Business TDI de 204 CV (55.010 euros), nuestra versión cuesta 6.915 euros más, acelera 0,4 segundos antes y ofrece 154 km más de autonomía WLTP, pero con un maletero 42 litros mayor. Contra el BMW Serie 3 Touring 320d (55.450 euros, 190 CV), la Clase C aporta 10 CV más y 248 km más de autonomía, aunque el BMW pesa 175 kg menos y acelera una décima antes. El Skoda Superb Combi 2.0 TDI 4x4 (54.200 euros) le saca 200 litros de maletero por 7.725 euros menos.
El equipamiento de serie incluye DISTRONIC, asientos delanteros calefactables con ajuste eléctrico y memoria, cuadro digital de 12,3 pulgadas, pantalla MBUX de 11,9 pulgadas con navegación y Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, y llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/50, un tamaño razonable que no penaliza en exceso el consumo. La garantía es de 3 años, como el resto del mercado comparado.
Pensado para quien recorre muchos kilómetros al año, vive en zona con nieve o hielo habitual, o simplemente valora la seguridad añadida de la tracción total en carretera mojada, y no le importa pagar ese plus. No es la opción más lógica para quien use el coche sobre todo en ciudad o asfalto seco, donde la versión trasera cumple igual y cuesta menos.
El C 250 d 4MATIC Estate es una Clase C competente y bien equipada, pero su propuesta se entiende solo si la tracción total es una necesidad real por clima o kilometraje elevado en carretera. Para el resto de usos, el C 250 d trasero ofrece la misma mecánica, el mismo maletero y 4.750 euros de ahorro. Frente al Skoda Superb Combi 4x4, que cuesta 7.725 euros menos y añade 200 litros de maletero, la Clase C solo se justifica por la imagen de marca y el acabado interior, ninguno de los cuales compensa del todo la diferencia. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 200 CV |
| Par | 440 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 4,7 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 124 g/km |
| Autonomía WLTP | 1.404 km |
| 0 a 100 km/h | 7,3 s |
| Velocidad máxima | 234 km/h |
| Largo | 4.766 mm |
| Peso | 1.915 kg |
| Maletero | 490 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
112 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| C 200 d Estate | 163 CV | 53.625 € |
| C 250 Estate | 218 CV | 55.550 € |
| C 250 d Estate | 200 CV | 57.175 € |
| C 250 d 4MATIC Estate | 200 CV | 61.925 € |
| C 300 e Estate híbrido enchufable | 354 CV | 65.825 € |
| C 400 e 4MATIC Estate híbrido enchufable | 394 CV | 72.425 € |