El Sport corona la gama del Dolphin G con más equipamiento estético y de confort, pero comparte mecánica y autonomía eléctrica con el Comfort, que cuesta 980 euros menos.
Es la 4.ª de 4 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 5.130 € más que la DM-i Active, que abre la gama.
Sin enchufarlo: lo que gasta cuando se le acaba la batería.
El DM-i Sport es el acabado más caro de los cuatro que ofrece el Dolphin G, con 28.880 euros frente a los 23.750 del Active de acceso y los 27.900 del Comfort. Mecánicamente es idéntico al Comfort y al Boost: misma mecánica de 212 CV, mismos 210 Nm de par, misma batería con 105 km WLTP de autonomía eléctrica (82 km estimados en uso real) y el mismo 0 a 100 en 8,3 segundos. La diferencia de casi 1.000 euros respecto al Comfort se paga en detalles de acabado y decoración, no en prestaciones ni en autonomía, así que el salto solo tiene sentido si esos añadidos importan de verdad al comprador.
Frente al Volkswagen Golf eHybrid de 204 CV (39.175 euros), el Dolphin G Sport cuesta 10.295 euros menos y tiene 8 CV más, pero el Golf le saca 38 km de autonomía WLTP y acelera 1,1 segundos antes. El Audi A3 e-hybrid (49.160 euros) repite el patrón: más caro, algo más rápido y con más autonomía eléctrica, pero muy por encima en precio. El Peugeot 308 PHEV de 196 CV (34.030 euros) es el rival más cercano en planteamiento, y aquí el Dolphin G Sport gana en maletero (111 litros más), en autonomía WLTP (19 km más) y cuesta 5.150 euros menos, aunque pesa menos y acelera algo más despacio. El 1.500 cc de la mecánica china no es un tres cilindros, así que no incurre en el parche habitual de las cifras de potencia altas con motores pequeños.
El equipamiento de serie es generoso para el segmento: pantalla de 12,8 pulgadas, cuadro digital, cámara 360º, techo panorámico, asientos con calefacción, volante calefactado y carga bidireccional V2L. Llantas de 18 pulgadas con neumáticos 215/50, un tamaño razonable que no penaliza en exceso el consumo ni el precio de reposición.
Encaja en quien quiere el Dolphin G más equipado para uso urbano e interurbano combinado, valora detalles de confort como el volante calefactado o el techo panorámico y no necesita más autonomía eléctrica ni más aceleración que la del Comfort. No es la versión adecuada para quien prioriza estirar al máximo los kilómetros en modo eléctrico, para eso el planteamiento mecánico es idéntico en toda la gama Sport-Comfort-Boost.
El Sport es la cúspide de la gama del Dolphin G, pero no aporta nada mecánico sobre el Comfort: mismos CV, mismo par, misma autonomía eléctrica. Su justificación está en el equipamiento añadido y en detalles estéticos, que pueden valer los 980 euros de diferencia para quien los aprecie, pero no convierten al Sport en una versión claramente superior en el uso del día a día. Frente al Peugeot 308 PHEV sale bien parado en maletero y precio; frente al Golf y el Audi A3 pierde en autonomía eléctrica y prestaciones, aunque cuesta miles de euros menos. Nota: 7,1/10.
| Potencia | 212 CV |
| Par | 210 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 1,4 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 32 g/km |
| Batería | 18,3 kWh |
| Autonomía WLTP | 105 km |
| Carga rápida | 39 kW |
| 0 a 100 km/h | 8,3 s |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Largo | 4.160 mm |
| Peso | 1.555 kg |
| Maletero | 425 l |
| Plazas | 5 |
107 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| DM-i Active | 175 CV | 23.750 € |
| DM-i Boost | 212 CV | 26.426 € |
| DM-i Comfort | 212 CV | 27.900 € |
| DM-i Sport | 212 CV | 28.880 € |