El N Line viste de deportivo un motor de 79 CV que no acompaña el gesto, y cobra 3.350 euros más que la versión Klass manual por el disfraz.
Es la 4.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 3.350 € más que la 1.0 MPI 63 CV Essence, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El 1.2 MPI 79 CV N Line es la versión de aspecto más agresivo de la gama i10, pero no la más potente: ese honor es para el 1.0 T-GDi 90 CV N Line, que por 2.100 euros más ofrece 11 CV adicionales, un par de 172 Nm frente a los 113 Nm de este 1.2, y un 0-100 de 11,4 segundos frente a los 13,2 segundos de esta versión. Frente a la Klass manual de acceso (18.890 euros, 63 CV), el salto de precio hasta los 21.190 euros compra 16 CV más, llantas de 16 pulgadas y el vestido N Line, pero el maletero se queda en los mismos 252 litros en toda la gama.
En el mercado español, el KIA Picanto GT-line iguala exactamente la cifra de potencia (79 CV, 113 Nm) por 175 euros menos y con 7 años de garantía frente a los 5 de Hyundai, con un maletero 3 litros mayor. El Suzuki Swift Mild Hybrid, por 2.340 euros menos, ofrece 4 CV más, 186 km más de autonomía WLTP y 1,1 l/100 km menos de consumo homologado, con 5 estrellas Euro NCAP frente a las 3 de este i10. El 1.2 MPI de 79 CV y 1.197 cc no lleva ninguna hibridación, lo que explica su consumo WLTP de 5,5 l/100 km, superior al de rivales con micro-hibridación como el Swift o el Fiat Panda.
El equipamiento de serie incluye pantalla táctil de 8 pulgadas con Android Auto y Apple CarPlay inalámbrico, cámara trasera, sensor de aparcamiento trasero y un buen número de asistentes de seguridad (frenada de emergencia con detección de peatones, aviso de cambio de carril, reconocimiento de señales). También llantas de aleación de 16 pulgadas, tapicería y detalles en rojo, y pedales en aluminio, propios del paquete estético N Line. La etiqueta DGT es C, igual que toda la gama i10, y la garantía de 5 años es un punto a favor frente a las 3 años de los Fiat del grupo Stellantis comparados.
Esta versión encaja en quien busca un utilitario urbano con aspecto más deportivo que el resto de la gama i10, para uso principalmente en ciudad y trayectos cortos de carretera, sin necesidad real de prestaciones altas. Si las vías rápidas forman parte habitual del uso, el salto al 1.0 T-GDi de 90 CV de la misma gama compensa por apenas 2.100 euros más. No es la opción para quien prioriza el consumo o la seguridad pasiva por encima del diseño, terrenos donde el Suzuki Swift le saca ventaja clara.
El N Line de 79 CV es la versión visualmente más llamativa de la gama i10, pero mecánicamente se queda a medio camino: ni es la más barata (ese papel lo cumple la Essence a 17.840 euros) ni la más potente (el T-GDi de 90 CV la supera por poco dinero). Dentro del propio catálogo i10 cuesta menos sentido que el T-GDi, y frente al mercado, el KIA Picanto iguala su potencia por menos dinero y con más garantía. Se recomienda sobre todo si el atractivo estético pesa más que la cifra de par motor. Nota: 6,9/10.
| Potencia | 79 CV |
| Par | 113 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,5 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 125 g/km |
| Autonomía WLTP | 654 km |
| 0 a 100 km/h | 13,2 s |
| Velocidad máxima | 158 km/h |
| Largo | 3.670 mm |
| Peso | 1.007 kg |
| Maletero | 252 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 3 estrellas |
| Garantía | 5 años |
88 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 1.0 MPI 63 CV Essence | 63 CV | 17.840 € |
| 1.0 MPI 63 CV Klass | 63 CV | 18.890 € |
| 1.0 MPI 63 CV AT Klass | 63 CV | 20.490 € |
| 1.2 MPI 79 CV N Line | 79 CV | 21.190 € |
| 1.0 T-GDi 90 CV N Line | 90 CV | 23.290 € |