El Wrangler Sahara de gasolina es el todoterreno más fiel a la fórmula clásica de la gama, pero paga esa coherencia con un consumo elevado y un precio que la propia marca pone en entredicho con su versión enchufable.
Es la 3.ª de 4 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 3.673 € más que la 4xe PHEV 280 kW (380 CV) Sahara, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El 2.0T Sahara de 272 CV es, dentro de la gama del Wrangler 5 puertas, la puerta de entrada al motor de gasolina puro, sin cables ni batería que gestionar. Frente al Rubicon con la misma mecánica, cuesta 2.000 euros menos, alcanza 180 km/h por los 159 del todocamino más extremo, gasta menos (10,4 frente a 11,4 l/100 km WLTP) y llega más lejos con el depósito lleno (778 km frente a 710). Dentro de las carrocerías de 5 puertas, el Sahara es la elección razonable si se quiere el Wrangler sin ir a buscar la capacidad todoterreno máxima del Rubicon. Lo que complica la decisión es que el 4xe Sahara, con el mismo equipamiento, cuesta 3.673 euros menos y entrega 381 CV frente a los 272 de esta versión, con un 0-100 de 6,5 segundos.
El 2.0 turbo de cuatro cilindros entrega 400 Nm, una cifra correcta pero lejos de los 563 Nm del Ford Bronco Outer Banks o de los 637 Nm del propio 4xe. El 0-100 de 7,6 segundos no es un dato que preocupe en un vehículo pensado para el campo, pero sí certifica que no hay urgencia deportiva. Frente al INEOS Grenadier Station Wagon, nuestra versión acelera un segundo antes y gasta 4,0 l/100 km menos en el ciclo WLTP, aunque el británico ofrece 467 litros más de maletero. Frente al Ford Bronco Outer Banks, cuesta 6.095 euros menos y recorre 202 km más con el depósito lleno, aunque el Bronco tiene 62 CV más y acelera 0,9 segundos antes.
El equipamiento de serie de este Sahara incluye tapicería de cuero, asientos delanteros con calefacción y ajuste eléctrico, volante calefactado, pantalla de 12,3 pulgadas, equipo de sonido Alpine de nueve altavoces más subwoofer, techo duro de tres piezas y bloqueo de diferencial delantero y trasero. La etiqueta medioambiental es C, coherente con un motor de gasolina de más de dos toneladas, y la garantía es de 3 años, igual que la de todos los rivales comparados.
Pensado para quien quiere un Wrangler auténtico, sin gestionar cargas ni depender de un enchufe, y prioriza la sencillez mecánica de un motor de gasolina frente a la complejidad de un híbrido enchufable. Encaja en quien hace uso mixto con salidas reales al campo, valora la autonomía larga con el depósito lleno y no necesita maletero grande para el día a día. No es la opción lógica para quien busca ahorrar en el recibo del combustible ni para quien circula sobre todo en ciudad con restricciones de acceso.
Dentro de la gama, el 2.0T Sahara es la versión más coherente para quien no quiere complicarse con un enchufe, pero la existencia del 4xe Sahara, más barato y bastante más potente, deja esta mecánica en una posición incómoda desde el punto de vista económico. Frente al Ford Bronco Outer Banks sale mejor parado en autonomía y precio; frente al INEOS Grenadier pierde mucho maletero. Es una versión recomendable para el comprador que quiere gasolina sin condiciones, pero no es la más lista de su propia gama. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 272 CV |
| Par | 400 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 10,4 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 250 g/km |
| Autonomía WLTP | 778 km |
| 0 a 100 km/h | 7,6 s |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Largo | 4.882 mm |
| Peso | 2.030 kg |
| Maletero | 533 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
102 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 4xe PHEV 280 kW (380 CV) Sahara | 381 CV | 77.327 € |
| 4xe PHEV 280 kW (380 CV) Rubicon | 381 CV | 79.527 € |
| 2.0T 200 kW (272 CV) Sahara | 272 CV | 81.000 € |
| 2.0T 200 kW (272 CV) Rubicon | 272 CV | 83.000 € |