El diesel más potente de la gama: 190 CV y 400 Nm que justifican los 48.338 euros frente a versiones más débiles, aunque el maletero de 345 litros penaliza frente a rivales gasolina.
Es la 5.ª de 9 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 9.089 € más que la A 180, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El A 220 d es el tope diesel del Clase A, posicionado entre el A 200 d (150 CV, 43.934 euros) y las versiones híbridas enchufables. Con 190 CV y 400 Nm de par, acelera de 0 a 100 en 7,2 segundos y alcanza 235 km/h, cifras que lo sitúan en territorio de gasolinas más potentes pero con consumo controlado: 5,0 l/100 km en ciclo WLTP y autonomía de 860 km. El salto de precio respecto al A 200 d es de 4.404 euros por 40 CV y 80 Nm adicionales, una relación que se justifica si el uso es predominantemente interurbano o autopista.
En carretera es donde brilla: el par abundante del 1.950 cc diesel proporciona respuesta inmediata y estabilidad en adelantamientos, sin los tirones de las versiones gasolina microhíbridas. Frente al BMW Serie 1 120 (170 CV, 41.950 euros), el Mercedes gana 20 CV, 120 Nm de par y 860 km de autonomía contra 796 km, aunque cede 45 litros de maletero y pesa 60 kg más. El Audi A3 Sportback e-hybrid (204 CV, 49.160 euros) ofrece más potencia y etiqueta 0 emisiones, pero obliga a planificar carga y su autonomía eléctrica real es de 109 km; el A 220 d no tiene esa complejidad. La etiqueta DGT C permite circular en episodios de contaminación, ventaja sobre el A 250 4MATIC (etiqueta ECO) en ciudades con restricciones.
El equipamiento es generoso: pantalla táctil de 10,25 pulgadas, navegador, climatizador bizona, asientos con calefacción, faros LED adaptativos y sistema de aparcamiento automático PARKTRONIC. Las llantas de 17 pulgadas (205/55 R17) son razonables para este segmento, aunque los neumáticos diesel son más caros que los de gasolina. El maletero de 345 litros es 10 litros menor que el A 200 d por la arquitectura del motor, un detalle que importa en uso familiar.
Conductores que recorren más de 20.000 km anuales con predominio de carretera e interurbano, que valoran autonomía sin escalas y respuesta motriz sin sacrificar eficiencia. Ideal para profesionales autónomos o pequeñas empresas que necesitan deducibilidad fiscal (diesel) y no pueden permitirse el sobrecoste del enchufable. No es la opción si el uso es mayoritariamente urbano (donde el A 200 d de 150 CV sobra) ni si se prioriza maletero grande (el BMW Serie 2 Active Tourer gana 70 litros).
El A 220 d es la versión más coherente del Clase A si buscas diesel: el salto de 40 CV y 80 Nm respecto al A 200 d justifica los 4.404 euros adicionales en uso interurbano, donde el par abundante marca diferencia real. Frente a rivales gasolina de precio similar (BMW Serie 1 120), gana en autonomía y par; frente a enchufables (A 250 e), evita la complejidad de carga y el maletero reducido. Su único rival serio es el Audi A3 Sportback e-hybrid, que ofrece más potencia y etiqueta 0 emisiones, pero a 822 euros más y con autonomía eléctrica limitada a 109 km reales. Recomendable para quien recorre carretera regularmente y no quiere depender de infraestructura de carga. Nota: 7.8/10.
| Potencia | 190 CV |
| Par | 400 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,0 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 131 g/km |
| Autonomía WLTP | 860 km |
| 0 a 100 km/h | 7,2 s |
| Velocidad máxima | 235 km/h |
| Largo | 4.428 mm |
| Peso | 1.560 kg |
| Maletero | 345 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
111 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.