El GLP del Colt suma 800 euros al gasolina de entrada para ganar 177 km de autonomía y una etiqueta ECO, un cambio sensato que no compromete nada relevante.
Es la 2.ª de 4 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 800 € más que la 100T Motion, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El 100T GLP Motion es la puerta de entrada ecológica al Colt: parte del mismo tricilíndrico de 999 cc que el 100T Motion de gasolina pero adaptado a GLP, con 101 CV frente a los 91 CV del gasolina y 170 Nm de par frente a 160 Nm. Cuesta 800 euros más que el 100T Motion (19.150 frente a 18.350 euros) pero obtiene etiqueta ECO en vez de C, lo que en la práctica significa restricciones de tráfico menos severas y, en algunos ayuntamientos, descuentos de aparcamiento. Frente al 100T Kaiteki, que añade equipamiento por 20.350 euros, esta versión Motion se queda en lo esencial pero no renuncia a nada de seguridad.
La cifra que define a esta versión es la autonomía: 1.000 km WLTP gracias a los dos depósitos (39 litros de GLP más la reserva de gasolina), con un consumo combinado de 3,9 l/100 km, el más bajo de todas las versiones de gasolina y GLP de la gama. Frente al EVO 3 1.5 GLP (107 CV, 18.400 euros), el Colt gasta 0,8 l/100 km menos y ofrece 107 km más de autonomía WLTP, aunque cuesta 750 euros más. Contra el Dacia Sandero Stepway Essential Eco-G 120 (122 CV, 15.890 euros), el Dacia sale 3.260 euros más barato, acelera 1,8 segundos antes de 0 a 100 y añade 250 km más de autonomía, aunque se queda en 3 estrellas Euro NCAP y 3 años de garantía frente a las 5 estrellas y los 5 años del Colt.
El equipamiento de serie incluye faros Full LED, cámara trasera, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, cargador inalámbrico y acceso sin llave, un nivel generoso para una versión de entrada a GLP. El maletero se queda en 340 litros, igual que el resto de versiones de gasolina de la gama salvo el híbrido, que baja a 254 litros por la batería.
Pensado para quien recorre muchos kilómetros al año, sobre todo en carretera, y quiere reducir el gasto en combustible sin dar el salto al híbrido. También para quien necesita circular por zonas de bajas emisiones con restricciones a la etiqueta C. No es la opción para quien prioriza las prestaciones: el 0-100 en 12,2 segundos y el consumo urbano de 9,4 l/100 km delatan que el motor rinde mejor en carretera que en ciudad.
Dentro de la gama Colt, el 100T GLP Motion es la versión más coherente para quien hace muchos kilómetros: 800 euros más que el gasolina equivalente se amortizan rápido con el ahorro en combustible y la etiqueta ECO. Frente a los Dacia Sandero comparados, el Colt pierde en precio y prestaciones pero gana en autonomía, garantía y seguridad pasiva. No es una versión que entusiasme, pero cumple su propósito sin fisuras. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 101 CV |
| Par | 170 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 3,9 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 107 g/km |
| Autonomía WLTP | 1.000 km |
| 0 a 100 km/h | 12,2 s |
| Velocidad máxima | 174 km/h |
| Largo | 4.053 mm |
| Peso | 1.247 kg |
| Maletero | 340 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 5 años |
72 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 100T Motion | 91 CV | 18.350 € |
| 100T GLP Motion | 101 CV | 19.150 € |
| 100T Kaiteki | 91 CV | 20.350 € |
| 160 HEV Kaiteki | 143 CV | 26.550 € |