El T-Cross con cambio automático que suma 1.255 euros sobre el manual equivalente para ganar comodidad, sin tocar potencia ni consumo a mejor.
Es la 4.ª de 7 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 3.850 € más que la 1.0 TSI 95 CV, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Este Más 1.0 TSI 115 CV DSG ocupa la cuarta posición de siete en la gama del T-Cross, justo por encima de su hermano manual y por debajo de los acabados R-Line. Frente a la versión Más 1.0 TSI 115 CV con cambio manual, cuesta 1.255 euros más, pesa 20 kg de más y consume 0,3 l/100 km más en el ciclo WLTP (5,8 frente a 5,5), a cambio de no tener que mover una palanca. Respecto al 1.5 TSI 150 CV DSG de la cima de gama, se deja 30 CV, 1,8 décimas de aceleración y 4.855 euros, una diferencia que solo compensa a quien de verdad note la falta de empuje en el día a día. Frente a la versión de acceso de 95 CV, este motor de 116 CV y 200 Nm de par ofrece una ventaja real en adelantamientos y en autovía.
En el mercado, el SEAT Arona Style 1.0 TSI de 116 CV cuesta 5.165 euros menos, acelera 0,4 segundos antes, tiene 15 litros más de maletero y gasta 0,5 l/100 km menos, todo con la misma potencia: es el rival que más incómodo deja a este T-Cross en la ecuación precio-prestaciones. El Nissan Juke Acenta de 114 CV, por 1.720 euros menos, añade 37 litros de maletero y 104 km más de autonomía WLTP. El Audi Q2 Advanced de 116 CV cuesta 9.315 euros más y entrega más maletero y autonomía, pero no una potencia superior, lo que deja claro que la prima de marca premium no se traduce en más coche.
El equipamiento de serie compensa en parte: Digital Cockpit de 8 pulgadas, pantalla táctil de igual tamaño, climatizador bizona, sonido Beats con subwoofer, faros LED y asistente de conducción Travel Assist vienen de serie en este acabado Más, algo que no incluye la versión de entrada. Las llantas de 17 pulgadas son las más pequeñas que monta un T-Cross de 116 CV en la gama, lo que ayuda a mantener a raya el consumo frente a los acabados R-Line.
Pensado para quien recorre trayectos mixtos, combina ciudad y carretera, y prioriza no tener que cambiar marchas en atascos sin llegar a pagar el acabado R-Line. Encaja en familias de uso moderado, en torno a 12.000-15.000 km al año, que valoran el equipamiento tecnológico de serie por encima de un diseño más deportivo. A quien solo circule en ciudad le sobra parte de la potencia y le compensaría más la versión manual, más barata y algo más eficiente.
Este Más 1.0 TSI 115 CV DSG es una versión razonable dentro de la gama del T-Cross, pero no la más lista: paga 1.255 euros por un cambio automático que añade consumo sin aportar equipamiento adicional frente a la misma versión manual. Frente al mercado, el SEAT Arona con idéntica potencia cuesta 5.165 euros menos y ofrece más maletero y menor consumo, lo que deja a este T-Cross en una posición defendible solo por su equipamiento de serie y el prestigio de marca, no por cifras. Para quien prefiera no tocar marchas, es una opción competente; para quien busque el mejor reparto entre precio y prestaciones, el manual de la misma gama o el Arona rival son alternativas más razonadas. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 116 CV |
| Par | 200 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,8 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 131 g/km |
| Autonomía WLTP | 689 km |
| 0 a 100 km/h | 10,3 s |
| Velocidad máxima | 192 km/h |
| Largo | 4.127 mm |
| Peso | 1.380 kg |
| Maletero | 385 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
112 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 1.0 TSI 95 CV | 95 CV | 21.845 € |
| Más 1.0 TSI 95 CV | 95 CV | 23.740 € |
| Más 1.0 TSI 115 CV | 116 CV | 24.440 € |
| Más 1.0 TSI 115 CV DSG | 116 CV | 25.695 € |
| R-Line 1.0 TSI 115 CV | 116 CV | 27.440 € |
| R-Line 1.0 TSI 115 CV DSG | 116 CV | 28.695 € |
| R-Line 1.5 TSI 150 CV DSG | 150 CV | 30.550 € |