El R-Line DSG es el T-Cross con más equipamiento visual y menos sentido económico de toda la gama de acceso al 1.0 TSI.
Es la 6.ª de 7 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 6.850 € más que la 1.0 TSI 95 CV, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El R-Line 1.0 TSI 115 CV DSG se sitúa en la parte alta de la gama del T-Cross, justo por debajo del 1.5 TSI 150 CV. Comparado con el Más 1.0 TSI 115 CV DSG, que monta exactamente la misma mecánica y el mismo cambio automático, cuesta 3.000 euros más por el paquete estético R-Line, las llantas de 17 pulgadas y detalles de acabado interior. Frente al R-Line manual de la misma potencia, la diferencia es de 1.255 euros por prescindir del embrague, con un consumo WLTP que sube de 5,5 a 5,8 l/100 km y una autonomía que baja de 727 a 689 km. Es la versión más cara de las que montan el motor de 999 cc, y conviene preguntarse si ese sobrecoste de imagen compensa frente a dar el salto al 1.5 TSI 150 CV DSG, que por 1.855 euros más ofrece 34 CV y 50 Nm adicionales.
La mecánica de 116 CV y 200 Nm resulta suficiente para el uso diario, con un 0-100 de 10,3 segundos, pero no destaca en ningún terreno. Frente al SEAT Arona Style con la misma potencia, nuestra versión cuesta 8.165 euros más, pesa 167 kg más, consume 0,5 l/100 km más y pierde 65 km de autonomía WLTP; con esas cifras, el Arona plantea una alternativa difícil de ignorar dentro del propio grupo. El Nissan Juke Acenta, con 114 CV, cuesta 4.720 euros menos y ofrece 37 litros más de maletero. El Audi Q2 Advanced con la misma mecánica cuesta 6.315 euros más, pero suma 20 litros de maletero y 188 km de autonomía WLTP, una diferencia que no se explica solo por la marca.
El equipamiento de serie es generoso: cuadro digital de 10,25 pulgadas, pantalla táctil de 8 pulgadas, climatizador bizona, Travel Assist, faros Matrix LED y llantas de aleación de 17 pulgadas con neumáticos 205/55, que encarecen el recambio frente a medidas inferiores. La garantía de 3 años es la estándar de la marca, sin diferenciarse de los rivales generalistas comparados.
Pensado para quien valora la imagen deportiva del paquete R-Line y prefiere no manejar el embrague en el día a día, con un uso mixto de ciudad y carretera sin grandes kilometrajes. No es la opción para quien prioriza el gasto por kilómetro recorrido ni para quien necesita el maletero más grande posible en este segmento: ahí el Nissan Juke o el Audi Q2 dan más litros. Tampoco convence a quien busca el máximo rendimiento por el motor, porque el salto al 1.5 TSI 150 CV está a menos de 2.000 euros.
El R-Line 1.0 TSI 115 CV DSG es un T-Cross bien equipado pero mal situado en la propia gama: su hermano manual ofrece casi lo mismo por menos dinero, y el escalón superior con el 1.5 TSI 150 CV añade potencia real por una diferencia de precio pequeña. Frente al mercado, el SEAT Arona con la misma mecánica le saca ventaja en casi todas las cifras por 8.165 euros menos. Es una versión defendible solo si el paquete estético R-Line y el cambio automático son innegociables; en cualquier otro caso, hay opciones mejor calculadas dentro y fuera de la gama. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 116 CV |
| Par | 200 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,8 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 131 g/km |
| Autonomía WLTP | 689 km |
| 0 a 100 km/h | 10,3 s |
| Velocidad máxima | 192 km/h |
| Largo | 4.127 mm |
| Peso | 1.380 kg |
| Maletero | 385 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
123 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 1.0 TSI 95 CV | 95 CV | 21.845 € |
| Más 1.0 TSI 95 CV | 95 CV | 23.740 € |
| Más 1.0 TSI 115 CV | 116 CV | 24.440 € |
| Más 1.0 TSI 115 CV DSG | 116 CV | 25.695 € |
| R-Line 1.0 TSI 115 CV | 116 CV | 27.440 € |
| R-Line 1.0 TSI 115 CV DSG | 116 CV | 28.695 € |
| R-Line 1.5 TSI 150 CV DSG | 150 CV | 30.550 € |