El S line añade estética deportiva y equipamiento visible sobre el Advanced, pero no toca la mecánica ni corrige el problema real de esta gama: el precio.
Es la 3.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 6.700 € más que la Advanced TDI quattro 220 kW tiptronic 7 plazas, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El S line TDI quattro 7 plazas se sitúa en el escalón intermedio de la gama Q9, entre el Advanced y el Black line. Frente al Advanced 7 plazas, que cuesta 126.090 euros, este acabado sube 6.700 euros por el paquete estético S line (paragolpes específico, llantas de 22 pulgadas, spoiler de techo S, tapicería de cuero) sin ganar ni un caballo ni un newtonmetro: misma mecánica de 299 CV y 630 Nm. El salto al Black line, por 7.500 euros más, añade aún más acabado exterior sin tocar tampoco la mecánica. Comparado con la versión de 6 plazas del mismo acabado, que cuesta 965 euros más, el 7 plazas ofrece 16 litros más de maletero (700 frente a 684) por menos dinero: la elección de plazas dentro de esta gama está clara a favor del 7 plazas.
La mecánica diésel de 299 CV y 630 Nm mueve un coche de 2.605 kg con soltura, con un 0 a 100 en 6,5 segundos y 240 km/h de velocidad máxima, cifras suficientes para un SUV de este tamaño y peso. El consumo homologado sube a 7,7 l/100 km frente a los 7,4 del Advanced, penalización directa de las llantas de 22 pulgadas y el paquete S line. Frente al BMW X7 xDrive40d, que cuesta 8.940 euros menos, tiene 53 CV más y homologa 8,0 l/100 km, nuestro Q9 sale mejor parado en consumo pero pierde en precio y potencia. Frente al Mercedes-Benz GLS 450 d, 5.740 euros más barato y con 68 CV más, el Q9 vuelve a quedarse corto en relación potencia-precio, aunque gasta 0,2 l/100 km menos.
El equipamiento de serie es extenso: suspensión neumática, dirección a las cuatro ruedas, faros Matrix LED, climatizador de cuatro zonas, sonido Bang & Olufsen de 16 altavoces, pantalla del acompañante de 12,3 pulgadas y doble pantalla MMI de 14,5 pulgadas. Las llantas de 22 pulgadas (285/40) encarecen los neumáticos de recambio y explican parte de la subida de consumo frente al Advanced.
Para quien valora la estética deportiva S line y un salto de imagen sobre el Advanced sin necesitar más potencia, y necesita las siete plazas para un uso familiar amplio. Encaja en quien recorre muchos kilómetros de autovía y prioriza autonomía y confort sobre el consumo urbano. No es la opción para quien busca el máximo rendimiento por euro invertido dentro de la propia gama, porque el Advanced ofrece la misma mecánica por 6.700 euros menos.
El S line 7 plazas es un acabado estético, no mecánico: paga más por llantas de 22 pulgadas, paragolpes específico y detalles de diseño, sin ganar potencia ni par. Dentro de la gama, el Advanced 7 plazas da el mismo rendimiento por menos dinero, y frente al mercado, tanto el BMW X7 como el Mercedes GLS ofrecen más potencia por menos precio. Solo lo recomendaríamos a quien la estética S line pese más que la aritmética. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 299 CV |
| Par | 630 Nm |
| Cambio | Tiptronic |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 7,7 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 202 g/km |
| Autonomía WLTP | 1.038 km |
| 0 a 100 km/h | 6,5 s |
| Velocidad máxima | 240 km/h |
| Largo | 5.307 mm |
| Peso | 2.605 kg |
| Maletero | 700 l |
| Plazas | 7 |
160 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Advanced TDI quattro 220 kW tiptronic 7 plazas | 299 CV | 126.090 € |
| Advanced TDI quattro 220 kW tiptronic 6 plazas | 299 CV | 127.020 € |
| S line TDI quattro 220 kW tiptronic 7 plazas | 299 CV | 132.790 € |
| Black line TDI quattro 220 kW tiptronic 7 plazas | 299 CV | 140.290 € |
| Black line TDI quattro 220 kW tiptronic 6 plazas | 299 CV | 141.255 € |