El X1 de entrada diésel es la versión más sensata de la gama: tracción delantera, 150 CV suficientes y el consumo homologado más bajo de todas las versiones sin enchufe.
Es la 1.ª de 8 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El sDrive18d abre la gama del X1 junto al sDrive18i de gasolina, con el que comparte precio exacto (46.850 euros) pero le saca ventaja en consumo (5,0 frente a 6,4 l/100 km WLTP) y en par motor (360 Nm frente a 230 Nm). Subir al sDrive20d cuesta 1.700 euros más por 13 CV adicionales y microhibridación, mientras que dar el salto a tracción total con el xDrive20d suma 3.800 euros. Para un uso sin pretensiones deportivas, el sDrive18d cubre el hueco de entrada sin que el comprador sienta que le falta motor o le sobra complejidad.
Los 360 Nm de par, idénticos a los de la mayoría de versiones diésel de 150 CV de la gama y de los rivales, dan al X1 un comportamiento solvente en interurbano y autopista, con 210 km/h de velocidad máxima. El consumo WLTP de 5,0 l/100 km es el más bajo de las versiones sin enchufe del X1 comparado con el sDrive18i. Frente al Audi Q3 150 CV (48.990 euros), el X1 cuesta 2.140 euros menos, acelera 0,3 segundos antes y gasta 0,3 l/100 km menos, aunque el Q3 ofrece 137 km más de autonomía WLTP. El Volkswagen Tiguan 2.0 TDI 150 CV, por 39.945 euros, cuesta 6.905 euros menos y solo cede 0,5 segundos en el 0-100, una diferencia de precio que pesa.
El acabado de serie incluye cuadro digital de 10,25 pulgadas, pantalla táctil de 10,7 pulgadas con CarPlay y Android Auto inalámbricos, climatizador bizona y faros LED, un paquete tecnológico completo para la versión de entrada. Las llantas de 17 pulgadas son las más pequeñas de toda la gama, lo que ayuda al consumo y abarata los neumáticos frente a las versiones superiores.
Esta versión encaja en quien recorre trayectos largos de carretera y autopista, valora el bajo consumo diésel por encima de las prestaciones y no necesita tracción total. Es la opción razonable para un uso familiar sin grandes exigencias de aceleración, especialmente para quien supera los 20.000 km al año, donde el ahorro de combustible frente al gasolina sDrive18i compensa con el tiempo.
El sDrive18d es la versión de entrada más coherente del X1: no sobra ni falta nada para un uso de carretera habitual, con el consumo más ajustado de las versiones sin enchufe y un precio igualado al del gasolina de acceso pero con mejor par y consumo. Frente al Volkswagen Tiguan diésel de la misma potencia, que cuesta casi 7.000 euros menos, el X1 tiene que justificarse por equipamiento y marca, no por cifras de rendimiento. Para quien ya ha decidido comprar un BMW X1, esta es la versión que recomendaríamos salvo que necesite tracción total. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 150 CV |
| Par | 360 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,0 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 131 g/km |
| Autonomía WLTP | 900 km |
| 0 a 100 km/h | 8,9 s |
| Velocidad máxima | 210 km/h |
| Largo | 4.500 mm |
| Peso | 1.650 kg |
| Maletero | 540 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
100 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.