La xDrive30e es la versión más potente de la gama enchufable del X1, con 326 CV y tracción total, pero su autonomía eléctrica de 83 km WLTP no la saca de la media de su categoría ni justifica los 59.850 euros frente a rivales con más batería.
Es la 7.ª de 8 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 13.000 € más que la sDrive18d, que abre la gama.
Sin enchufarlo: lo que gasta cuando se le acaba la batería.
La xDrive30e corona la gama enchufable del BMW X1, por encima de la xDrive25e (245 CV, 56.800 euros). La diferencia entre ambas son 81 CV y 3.050 euros, con idéntica batería de 14,2 kWh útiles y la misma autonomía WLTP de 83 km: quien busque autonomía eléctrica no gana nada pasando a esta versión, solo prestaciones. Frente al resto de la gama térmica, que arranca en 46.850 euros con el sDrive18d (150 CV, 900 km de autonomía total), esta versión cuesta 13.000 euros más y solo tiene sentido si el uso eléctrico diario es real y hay donde recargar.
La mecánica de 326 CV y 477 Nm de par lleva al X1 de 0 a 100 km/h en 5,6 segundos, una cifra más propia de un deportivo compacto que de un SUV familiar. Con la batería cargada, el consumo WLTP cae a 2,4 l/100 km, una cifra de laboratorio que no refleja el uso real; con la batería descargada, el consumo estimado sube a 8,2 l/100 km, por encima de los 7,1 l/100 km estimados del Hyundai Tucson PHEV de 288 CV (43.625 euros) y del KIA Sportage PHEV (44.495 euros, 7,1 l/100 km). Ambos coreanos cuestan entre 15.000 y 16.000 euros menos, con 50-68 litros más de maletero y 5 años más de garantía, aunque aceleran casi dos segundos más despacio.
El equipamiento de serie incluye faros LED, cuadro digital de 10,25 pulgadas, pantalla táctil de 10,7 pulgadas con CarPlay y Android Auto inalámbricos, climatizador bizona y llantas de 17 pulgadas, relativamente modestas para una versión de más de 300 CV. La etiqueta 0 emisiones permite circulación sin restricciones, y la garantía de 2 años queda por debajo de los 5-7 años que ofrecen los rivales coreanos y chinos consultados.
Pensada para quien recorre trayectos cortos diarios con posibilidad de recarga habitual y valora las prestaciones por encima de la autonomía eléctrica pura: la aceleración de 5,6 segundos y la tracción total la hacen interesante para quien busca un SUV compacto ágil con etiqueta 0 emisiones. No es la opción lógica para quien prioriza el espacio de maletero o la autonomía eléctrica, donde la propia xDrive25e cumple casi igual por menos dinero.
La xDrive30e es la versión más rápida de la gama enchufable del X1, pero comparte autonomía eléctrica y batería con la xDrive25e, que cuesta 3.050 euros menos: la diferencia se paga solo en potencia. Frente a los rivales coreanos, da más prestaciones pero menos maletero, menos garantía y un precio bastante más alto. Es una versión coherente para quien quiere el X1 más potente sin llegar al M35i de gasolina puro, pero no la elegiríamos si el criterio principal es la relación calidad-precio. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 326 CV |
| Par | 477 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 2,4 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 55 g/km |
| Batería | 16,3 kWh |
| Autonomía WLTP | 83 km |
| 0 a 100 km/h | 5,6 s |
| Velocidad máxima | 205 km/h |
| Largo | 4.500 mm |
| Peso | 1.935 kg |
| Maletero | 490 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
103 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.