El X1 enchufable de entrada tiene potencia de sobra y autonomía eléctrica corta, y en el mercado español cuesta más que rivales con planteamiento muy parecido.
Es la 6.ª de 8 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 9.950 € más que la sDrive18d, que abre la gama.
Sin enchufarlo: lo que gasta cuando se le acaba la batería.
El xDrive25e es la puerta de entrada a la gama electrificada del X1, por debajo del xDrive30e (326 CV, 59.850 euros) y muy por encima en precio de las versiones diésel y gasolina convencionales, que arrancan en 46.850 euros. Con 245 CV y tracción total frente a los 163 CV y tracción delantera del sDrive20d, ofrece un salto de prestaciones claro (0-100 en 6,8 s frente a 8,5 s), pero a cambio de 8.250 euros más y un maletero que cae de 500 a 490 litros por el hueco de la batería. Frente al xDrive30e, con 81 CV más por solo 3.050 euros de diferencia, el 25e se queda en tierra de nadie dentro de la propia gama.
La mecánica combina un tres cilindros 1.5 con un motor eléctrico y una batería de 14,2 kWh, con 83 km de autonomía WLTP (65 km estimados en uso real) y un consumo WLTP de 2,4 l/100 km que, como en todo PHEV, solo se acerca a la realidad con la batería cargada; sin ella, el consumo medido sube a 6,0 l/100 km. Frente al Ford Kuga Titanium PHEV de 243 CV (33.551 euros), el BMW cuesta 23.249 euros más por apenas 2 CV de diferencia y 15 km más de autonomía WLTP. El Peugeot 3008 Allure PHEV (226 CV, 38.830 euros) ofrece casi las mismas prestaciones por 17.970 euros menos. El CUPRA Terramar VZ eHybrid (272 CV, 53.010 euros) le saca 27 CV, 34 km de autonomía WLTP y cuesta 3.790 euros menos.
El equipamiento de serie incluye faros LED, cuadro digital de 10,25 pulgadas, pantalla táctil de 10,7 pulgadas con CarPlay y Android Auto sin cable, climatizador bizona, portón eléctrico y llantas de 17 pulgadas, un tamaño razonable que no penaliza el consumo ni encarece los neumáticos. La etiqueta 0 emisiones permite circular sin restricciones y acceder a ventajas de aparcamiento en las grandes ciudades.
Pensado para quien recorre trayectos urbanos e interurbanos cortos, de forma que pueda aprovechar los 65 km de autonomía eléctrica a diario, y valora la tracción total sin llegar a necesitar la potencia del xDrive30e o del M35i. Encaja en un usuario con punto de recarga habitual que busca etiqueta 0 emisiones y un SUV compacto con presencia de marca premium, sin que el precio sea la prioridad principal.
Dentro de la gama X1, el xDrive25e queda atrapado entre dos opciones más convincentes: el sDrive20d da casi la misma eficiencia real sin depender de la recarga, y el xDrive30e ofrece muchas más prestaciones por poco más dinero. Frente al mercado, rivales como el Ford Kuga o el Peugeot 3008 PHEV igualan sus prestaciones por varios miles de euros menos. Es una versión coherente para quien ya tiene decidido comprar un X1 y recargará a diario, pero no es la mejor puerta de entrada a la electrificación del modelo ni la opción más razonable frente a sus rivales directos. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 245 CV |
| Par | 230 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 2,4 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 54 g/km |
| Batería | 16,3 kWh |
| Autonomía WLTP | 83 km |
| 0 a 100 km/h | 6,8 s |
| Velocidad máxima | 190 km/h |
| Largo | 4.500 mm |
| Peso | 1.930 kg |
| Maletero | 490 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
103 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.