El Atto 2 Active entra en la gama con equipamiento generoso y una autonomía de 312 km WLTP que lo deja justo para el uso puramente urbano.
Es la 1.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
La luz, cargando en casa el 80 % de las veces y el resto en cargadores rápidos.
El Active es la puerta de entrada a la gama del Atto 2, compartiendo mecánica y precio prácticamente idénticos con el Boost (27.047 euros, apenas 1.257 euros por encima): ambos montan los mismos 177 CV, la misma batería de 45,1 kWh y la misma autonomía de 312 km WLTP. La diferencia entre ambos se reduce a nivel de equipamiento, no de prestaciones. Frente al Comfort, que sube hasta 204 CV y 430 km WLTP por 31.740 euros, el Active se queda como la opción de acceso para quien prioriza el precio sobre el alcance. También existe la variante DM-i Active híbrida enchufable por 25.990 euros, con autonomía eléctrica de solo 40 km WLTP pero sin ninguna limitación de autonomía total gracias al motor de gasolina de apoyo.
Con 290 Nm de par y 7,9 segundos de 0 a 100 km/h, el Active se mueve con soltura en ciudad, pero su autonomía real estimada de 245 km lo sitúa por debajo de casi todos sus rivales directos: el Ford Puma 168 CV llega a 300 km reales por 28.526 euros, y el Peugeot E-2008 alcanza los 300 km reales por 33.545 euros, aunque ambos cuestan más. El MG4 Standard, por 21.355 euros, ofrece 277 km reales y 363 litros de maletero, 37 litros menos que el Atto 2, con 4.435 euros de ahorro. El Leapmotor B03X, el rival más ajustado en precio y potencia (177 CV también), cuesta 2.100 euros menos y solo pierde 20 km de autonomía WLTP frente al Active, con 510 litros de maletero, 110 más que el Atto 2.
El equipamiento de serie es notable para el precio: techo panorámico, climatizador con bomba de calor, asientos delanteros con ajuste eléctrico, pantalla de 10,1 pulgadas con rotación, cámara trasera y un buen paquete de asistentes de conducción. La carga rápida se queda en 65 kW, muy por debajo de los 100-167 kW de varios rivales, lo que penaliza los repostajes largos.
El Active encaja en quien usa el coche sobre todo en ciudad y trayectos cortos, sin necesidad de viajar largas distancias con frecuencia, y valora entrar en la gama eléctrica de BYD al precio más bajo posible. No es la versión adecuada para quien haga carretera con regularidad: la autonomía real de 245 km y la carga limitada a 65 kW obligan a planificar cualquier trayecto que supere el entorno metropolitano. Para ese perfil, el Comfort de la misma gama, con 340 km reales, resulta más razonable pagando algo más.
El Active es una entrada de gama coherente en equipamiento pero limitada en autonomía y velocidad de carga, dos aspectos donde varios rivales directos, con precios similares o incluso inferiores, lo superan con claridad. El salto al Boost apenas cuesta 1.257 euros más sin cambiar de mecánica, lo que hace dudar de si el Active es realmente la opción a elegir dentro de la propia gama. Como primer eléctrico urbano, con recarga en casa y trayectos cortos, cumple; como coche único de una familia con salidas de carretera habituales, se queda corto. Nota: 6,9/10.
| Potencia | 177 CV |
| Par | 290 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 16,0 kWh/100 |
| Batería | 45,1 kWh |
| Autonomía WLTP | 312 km |
| Carga rápida | 65 kW |
| 0 a 100 km/h | 7,9 s |
| Velocidad máxima | 160 km/h |
| Largo | 4.310 mm |
| Peso | 1.570 kg |
| Maletero | 400 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 6 años |
96 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Active | 177 CV | 25.790 € |
| DM-i Active | 166 CV | 25.990 € |
| Boost | 177 CV | 27.047 € |
| DM-i Boost | 212 CV | 29.990 € |
| Comfort | 204 CV | 31.740 € |