El DM-i Boost es la versión más potente y con más autonomía eléctrica del Atto 2, y la que mejor entiende que un enchufable se compra por lo que gasta en ciudad.
Es la 4.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 4.200 € más que la Active, que abre la gama.
Sin enchufarlo: lo que gasta cuando se le acaba la batería.
Dentro de la gama del Atto 2, el DM-i Boost es la versión más cara de las cinco, con 29.990 euros, y también la más completa dentro de las híbridas enchufables: sus 212 CV superan a los 166 del DM-i Active, y su autonomía eléctrica WLTP de 90 km casi triplica los 40 km de esa versión de entrada. Frente a las eléctricas puras del catálogo (Active, Boost y Comfort), este DM-i Boost ofrece más potencia que las dos primeras y algo menos que la Comfort, con la ventaja de no depender de la carga para viajes largos gracias a su depósito de 45 litros. En autonomía eléctrica real es la propuesta más sólida de las variantes enchufables de la marca.
El motor de 1.498 cc entrega 300 Nm de par combinado y permite un 0-100 en 7,5 segundos, el más rápido de toda la gama del Atto 2. Con la batería descargada, el consumo medido se sitúa en 5,8 l/100 km, una cifra que compite bien: el Toyota C-HR PHY 220 Business (33.250 euros) estima 6,9 l/100 km sin batería, y el CUPRA Formentor eHybrid (43.480 euros) se queda en 6,8 l/100 km, ambos peores en este apartado. Frente al Formentor, eso sí, este BYD pierde 36 km de autonomía WLTP y 28 km reales, aunque cuesta 13.490 euros menos.
El maletero de 425 litros iguala al de la versión DM-i Active y supera en 115 litros al Toyota C-HR (310 litros), mientras que la garantía de 6 años deja en fuera de juego a todos los rivales aquí comparados, que no pasan de 3 años. El equipamiento de serie incluye pantalla de 12,8 pulgadas, cámara 360º, asientos con calefacción y techo panorámico, un nivel alto para el precio.
Encaja en quien hace trayectos urbanos e interurbanos cortos que puede cubrir en modo eléctrico, pero necesita el respaldo del motor de gasolina para viajes largos sin depender de la red de carga. Es la versión adecuada para quien ya valoró el DM-i Active y quiere más potencia y más autonomía eléctrica sin dar el salto a un eléctrico puro como el Comfort. No es la opción para quien busca prestaciones deportivas ni para quien recorre autovía de forma constante.
El DM-i Boost es la versión más redonda de las dos híbridas enchufables del Atto 2: paga 4.000 euros más que el DM-i Active pero gana potencia real, más del doble de autonomía eléctrica y un consumo con batería vacía competitivo frente a rivales bastante más caros, como el CUPRA Formentor o el Toyota C-HR. Frente a las eléctricas de la gama pierde la simplicidad de no llevar depósito, pero gana en flexibilidad de uso. La recomendaríamos para quien busca un uso mixto sin ansiedad de autonomía. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 212 CV |
| Par | 300 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 1,8 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 41 g/km |
| Batería | 18,0 kWh |
| Autonomía WLTP | 90 km |
| 0 a 100 km/h | 7,5 s |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Largo | 4.330 mm |
| Peso | 1.620 kg |
| Maletero | 425 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 6 años |
104 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Active | 177 CV | 25.790 € |
| DM-i Active | 166 CV | 25.990 € |
| Boost | 177 CV | 27.047 € |
| DM-i Boost | 212 CV | 29.990 € |
| Comfort | 204 CV | 31.740 € |