El Raptor diésel viste el traje de los rally raid con un motor que no está a la altura de su propio disfraz: la suspensión y el chasis son de competición, la mecánica de 211 CV se queda por debajo de lo que promete la carrocería.
Es la 15.ª de 16 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 31.917 € más que la Ranger XL Doble Cabina 2.0 EcoBlue 125 kW (170 CV) 4x4, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Ranger Raptor Doble Cabina 2.0 EcoBlue de 211 CV es la puerta de entrada a la gama Raptor, un peldaño por debajo del Raptor V6 EcoBoost de 292 CV que corona el catálogo por 81.884 euros. Dentro de la gama Ranger, comparte prácticamente la misma mecánica que el Wildtrak e-AWD de 205 CV (54.641 euros), pero cuesta 22.519 euros más por la suspensión FOX Live Valve, la vía ensanchada a 2.028 mm, los neumáticos All Terrain 285/70 R17 y un equipamiento sensiblemente más completo. Frente al propio Raptor V6 de gasolina, la diferencia de precio se reduce a solo 4.724 euros a cambio de 81 CV menos y 1,6 segundos más en el 0-100 (10,5 s frente a 7,9 s), lo que deja a esta versión diésel en una posición incómoda dentro de su propia familia.
La mecánica de 211 CV y 500 Nm mueve 2.595 kg con un consumo homologado de 10,6 l/100 km (13,8 en ciclo urbano) y una autonomía WLTP de 754 km, cifras razonables para un pickup de este peso pero que en euros por caballo salen a 365,7 €/CV, muy por encima de los 280,4 €/CV del Raptor V6. Frente al Volkswagen Amarok Style 205 CV (60.665 euros), este Raptor cuesta 16.495 euros más, pesa 235 kg más y gasta 1,7 l/100 km más en WLTP, aunque el Amarok no ofrece ni la suspensión ni la anchura de vía de un Raptor. El Toyota Hilux VXL de 204 CV (51.250 euros) también sale más barato, con mejor autonomía y 3 años de garantía frente a los 2 de Ford, aunque tampoco compite en capacidad off-road extrema.
El equipamiento de serie es el más completo de toda la gama que hemos revisado: cámara de 360 grados, sonido premium Bang & Olufsen de 10 altavoces, faros Matrix LED delanteros y traseros, climatizador bizona, asientos delanteros calefactados con ajuste eléctrico en 10 posiciones y pantalla táctil de 12 pulgadas con Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos. La etiqueta DGT es C, igual que casi toda la gama diésel, y la garantía se queda en 2 años, uno menos que Toyota y cinco menos que KGM.
Para quien busca un pickup capaz de encarar pistas y terrenos exigentes con un chasis de competición, pero prefiere el diésel por autonomía y consumo antes que la potencia bruta del V6 de gasolina. Encaja en quien hace un uso mixto entre asfalto y montaña o trabajo agrícola con exigencias de todoterreno serio, no en quien solo necesita transportar carga por ciudad, donde el consumo y el tamaño juegan en contra.
El Raptor diésel es un producto de nicho dentro de un nicho: dentro de la gama Ranger, el Wildtrak e-AWD ofrece una mecánica casi idéntica por 22.519 euros menos, y el propio Raptor V6 de gasolina, por apenas 4.724 euros más, entrega 81 CV adicionales y un carácter mucho más coherente con el nombre Raptor. Frente a rivales como el Volkswagen Amarok o el Toyota Hilux, este Ranger no compite en precio ni en consumo, y solo se justifica si la suspensión FOX y la anchura de vía son razones de peso reales para el uso que se le va a dar. Como versión de acceso al mundo Raptor tiene sentido para quien no puede o no quiere pagar el V6, pero no es la elección más redonda de la gama. Nota: 7,2/10.
| Potencia | 211 CV |
| Par | 500 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 10,6 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 278 g/km |
| Autonomía WLTP | 754 km |
| 0 a 100 km/h | 10,5 s |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Largo | 5.360 mm |
| Peso | 2.595 kg |
| Maletero | 1.200 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
117 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.