El XLT suma equipamiento sobre el XL por 1.947 euros más, sin tocar la mecánica: la pregunta es si ese salto merece la pena frente a quedarse en el acabado de entrada.
Es la 2.ª de 16 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 1.947 € más que la Ranger XL Doble Cabina 2.0 EcoBlue 125 kW (170 CV) 4x4, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El XLT ocupa la segunda posición en una gama de dieciséis combinaciones, justo por encima del XL de acceso y por debajo del Limited. Comparte con el XL la misma mecánica 2.0 EcoBlue de 170 CV y 405 Nm con cambio manual, el mismo maletero de 1.200 litros y la misma autonomía WLTP de 941 km, así que la diferencia de 1.947 euros entre ambos acabados se paga en equipamiento, no en mecánica. Frente al Limited manual, que cuesta 1.628 euros más con idéntica mecánica, el XLT se queda como el punto de equilibrio razonable de la gama diésel manual. Subir al V6 3.0 EcoBlue de 241 CV cuesta 1.476 euros más y entrega 71 CV y 195 Nm adicionales, una diferencia que para quien use la caja de carga con regularidad puede justificar el salto.
La mecánica de 170 CV y 405 Nm mueve 2.389 kg con un 0-100 de 11,6 segundos, cifras modestas para una pick-up de este tamaño pero coherentes con su vocación de herramienta de trabajo. El consumo WLTP de 8,5 l/100 km sube en la práctica, como en todo diésel pesado de caja alta, y el depósito de 80 litros da margen de autonomía real notable. Frente al Volkswagen Amarok 2.0 TDI de igual potencia (49.670 euros), el Ranger XLT cuesta 2.480 euros menos y gasta 0,1 l/100 km menos en el ciclo WLTP, con 11 km más de autonomía homologada. Frente al Toyota Hilux GX de 150 CV (41.250 euros), el Ranger aventaja en potencia, en aceleración y en 149 km de autonomía WLTP, aunque el Hilux cuesta 5.940 euros menos y suma un año más de garantía.
El equipamiento de serie incluye pantalla táctil de 25,4 cm con Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, control de crucero adaptativo, cámara de visión trasera, llantas de aleación de 17 pulgadas con rueda de repuesto y reductora para uso todoterreno. La garantía de 2 años se queda corta frente a los 7 del KGM Musso y los 3 de Isuzu D-MAX o Toyota Hilux, un punto en contra que pesa en una compra pensada para durar.
Pensado para quien necesita una pick-up de trabajo o uso mixto con un punto más de equipamiento que el acabado de entrada, sin llegar a pagar los extras estéticos del Wildtrak o el Limited. Un usuario con kilometraje anual alto, que valora el control de crucero adaptativo y la pantalla de 25,4 cm de serie, pero que no necesita el salto de potencia del V6 ni las versiones más caras de la gama. Si la prioridad es solo tirar de remolque con el mínimo gasto, el XL manual cumple igual por 1.947 euros menos.
El XLT es el acabado de equilibrio de la gama Ranger diésel manual: suma equipamiento razonable sobre el XL sin tocar la mecánica, y se queda muy por debajo en precio frente al V6 o los acabados Wildtrak y Limited. Frente al Volkswagen Amarok sale más barato y ligeramente más eficiente, aunque la garantía de 2 años juega en contra frente a los 3 años de Isuzu y Toyota o los 7 de KGM Musso. Lo recomendaríamos para quien priorice equipamiento sobre lujo y no necesite más de 170 CV para su uso diario. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 170 CV |
| Par | 405 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 8,5 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 222 g/km |
| Autonomía WLTP | 941 km |
| 0 a 100 km/h | 11,6 s |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Largo | 5.370 mm |
| Peso | 2.389 kg |
| Maletero | 1.200 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
77 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.