La XL es el Ranger sin adornos: la misma mecánica de 170 CV que acabados mucho más caros, con el equipamiento justo para trabajar.
Es la 1.ª de 16 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
La XL es la puerta de entrada a la Doble Cabina del Ranger y la versión que mejor expone la filosofía del modelo: la misma mecánica 2.0 EcoBlue de 170 CV y 405 Nm que monta la XLT a 47.190 euros o la Limited a partir de 48.818 euros, pero sin el salto de equipamiento que justifica esos 2.000 a 3.500 euros adicionales. Frente al resto de la gama, que sube hasta los 77.160 euros del Raptor diésel o los 81.884 euros del Raptor gasolina V6, la XL es la única pensada estrictamente para el trabajo, no para el ocio todoterreno.
La mecánica de 170 CV y cambio manual acelera de 0 a 100 km/h en 11,6 segundos, cifra idéntica a la del Volkswagen Amarok 2.0 TDI de la misma potencia, que cuesta 4.427 euros más. El consumo WLTP de 8,5 l/100 km es ligeramente mejor que el del propio Amarok (8,6) y que el del Toyota Hilux GX (10,1 l/100 km), aunque este último es 3.993 euros más barato. Con un depósito de 80 litros, la autonomía WLTP llega a los 941 kilómetros, la cifra más alta de toda la gama Ranger junto con la Ranger XL Super Cab, con la que empata en casi todos los datos técnicos.
El equipamiento de serie incluye control de crucero adaptativo, cámara trasera, reconocimiento de señales y Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos de serie, algo no siempre habitual en versiones de entrada de este segmento. Faltan detalles de confort como tapicería distinta de la tela o llantas de aleación, y la pantalla de instrumentos de 8 pulgadas se queda corta frente a lo que ofrecen los acabados superiores de la propia gama.
Esta versión está pensada para quien necesita un pick-up de trabajo diario -obra, campo, transporte de materiales- y no para quien busca un todoterreno de ocio o un vehículo familiar de imagen. Encaja en flotas y autónomos que valoran el remolque y la mecánica diésel conocida por encima del confort o la tecnología. Quien quiera automática, mejor sonido o una imagen más cuidada debe mirar la XLT o la Limited, aunque pague entre 2.000 y 3.500 euros más por ello.
La Ranger XL es la versión que tiene más sentido para quien compra el Ranger como herramienta de trabajo: misma mecánica de 170 CV que las versiones intermedias, la autonomía más alta de la gama y un equipamiento de conectividad por encima de lo esperable en una base. Se queda corta en confort y en cambio automático, pero no pretende otra cosa. Frente al Volkswagen Amarok equivalente, que cuesta 4.427 euros más con prestaciones iguales, y frente al Toyota Hilux GX, más barato pero con peor consumo y menos potencia, la XL ofrece el mejor equilibrio del segmento comparado. Nota: 7,5/10.
| Potencia | 170 CV |
| Par | 405 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 8,5 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 222 g/km |
| Autonomía WLTP | 941 km |
| 0 a 100 km/h | 11,6 s |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Largo | 5.370 mm |
| Peso | 2.389 kg |
| Maletero | 1.200 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
65 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.