Un Picanto con cambio automático que sacrifica rendimiento por comodidad urbana, pero a un precio que no justifica sus limitaciones frente a rivales más ágiles.
Es la 4.ª de 6 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 3.575 € más que la 1.0 DPI Concept, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Picanto 1.0 DPI AMT GT-line es la versión automática del utilitario coreano, posicionada en la gama media con acabado deportivo. Frente a sus hermanas de gasolina, pierde 2,7 segundos en aceleración (18,2 s en 0-100 frente a 15,4 s del manual de igual motor) por culpa del cambio AMT, que es una caja de cambios manual robotizada, no un automático convencional. El consumo apenas sube 0,2 l/100 km respecto al manual GT-line (5,4 frente a 5,6), así que la penalización en eficiencia es mínima. Sin embargo, el precio sube 925 euros sobre el manual, una cifra que solo se justifica si el usuario prioriza la comodidad en atascos sobre cualquier otra cosa.
En carretera, el motor de 63 CV y 95 Nm se queda corto incluso para un utilitario. El Suzuki Swift 1.2 CVT Mild Hybrid S3, a solo 2.010 euros más, ofrece 83 CV, cambio automático de verdad (CVT), 5 estrellas NCAP frente a las 3 del Picanto, y acelera de 0-100 en 11,9 segundos. El Fiat Panda Icon Hybrid, 5.141 euros más barato, entrega 65 CV con hibridación real, maletero de 225 litros (30 más que el Kia) y autonomía de 775 km. Incluso el Hyundai i10 1.0 MPI 63 CV Essence, hermano gemelo del Picanto, cuesta 3.100 euros menos, pesa 8 kg menos y ofrece 72 km más de autonomía con el mismo motor.
El equipamiento es generoso para la categoría: pantalla de 8 pulgadas con navegador, Android Auto y Apple CarPlay, cargador inalámbrico, climatizador, llantas de aleación de 16 pulgadas, volante de cuero y toda la batería de asistentes de seguridad. El acabado GT-line suma detalles visuales (paragolpes deportivos, molduras laterales, tapicería específica) que elevan la percepción, aunque los plásticos duros del interior recuerdan que estamos en un utilitario de entrada. La garantía de 7 años es la más larga del segmento.
Este Picanto automático va dirigido al comprador urbano que prioriza la comodidad de no tener embrague sobre el rendimiento, con presupuesto limitado pero dispuesto a pagar 925 euros extra por la caja automática. Ideal para conductores de ciudad con poco recorrido anual (menos de 10.000 km) que valoren la facilidad de uso en atascos. No es recomendable para quien haga carretera regularmente: la falta de potencia y la lentitud del AMT lo hacen incómodo en vías rápidas. Tampoco para familias con niños pequeños: las 3 estrellas NCAP son insuficientes en 2024.
El Picanto 1.0 DPI AMT GT-line es un coche coherente pero mal posicionado en precio. Ofrece comodidad automática y equipamiento decente, pero sacrifica rendimiento (18,2 s en 0-100) y seguridad (3 estrellas NCAP) sin justificación económica: por 2.010 euros más tienes el Suzuki Swift con 20 CV extra, cambio CVT superior y 5 estrellas NCAP. Si buscas automático barato en ciudad, el Fiat Panda Icon Hybrid cuesta 5.141 euros menos. Solo se entiende si rechazas la hibridación italiana y necesitas garantía larga. No es una mala compra, pero hay alternativas más sensatas. Nota: 6.8/10.
| Potencia | 63 CV |
| Par | 95 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,4 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 123 g/km |
| Autonomía WLTP | 648 km |
| 0 a 100 km/h | 18,2 s |
| Velocidad máxima | 145 km/h |
| Largo | 3.605 mm |
| Peso | 988 kg |
| Maletero | 255 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 3 estrellas |
| Garantía | 7 años |
86 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 1.0 DPI Concept | 63 CV | 17.365 € |
| 1.0 DPI Drive | 63 CV | 18.065 € |
| 1.0 DPI GT-line | 63 CV | 20.015 € |
| 1.0 DPI AMT GT-line | 63 CV | 20.940 € |
| 1.2 DPI GT-line | 79 CV | 21.365 € |
| 1.2 DPI AMT GT-line | 79 CV | 22.290 € |