El Picanto 1.2 es la versión sensata de la gama: motor con carácter, equipamiento generoso y precio justo para quien busca un urbano sin pretensiones.
Es la 5.ª de 6 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 4.000 € más que la 1.0 DPI Concept, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Picanto 1.2 DPI GT-line ocupa el lugar lógico en la gama: salta dos escalones desde el 1.0 base (de 63 a 79 CV) por solo 4.300 euros más, ganando 16 CV y 18 Nm de par que se notan en ciudad. Frente al 1.0 Concept, suma acabado GT-line, pantalla de 8 pulgadas, navegador, cargador inalámbrico y volante de cuero. La versión automática (AMT) cuesta 925 euros más pero penaliza 2,5 segundos en aceleración; el manual es la opción coherente aquí.
El motor 1.2 de 79 CV y 113 Nm responde con soltura en ciudad, donde el Picanto brilla: agilidad, visibilidad excelente y giro cerrado lo hacen ideal para aparcamientos ajustados. En carretera mantiene el ritmo sin esfuerzo, aunque a 120 km/h ronda las 3.500 rpm y el ruido de motor es presente. El consumo WLTP de 5,5 l/100 km es honesto; en uso real urbano-interurbano se sitúa en torno a 6,5-7 l/100 km. Frente al Hyundai i10 N Line (rival directo, mismo motor, 175 euros más barato), el Picanto gana 3 litros de maletero y pesa 17 kg menos. El Suzuki Swift 1.2 CVT Mild Hybrid es más eficiente (4,7 l/100 km) y rápido (11,9 segundos en 0-100), pero cuesta 1.585 euros más y suma 42 kg de peso.
El equipamiento es generoso para la categoría: pantalla táctil de 8 pulgadas con navegador, Android Auto y Apple CarPlay, cargador inalámbrico, seis airbags, asistentes de conducción (frenada de emergencia, cambio involuntario de carril, reconocimiento de señales), cámara trasera y faros LED. La garantía de 7 años es la más larga del segmento. Las llantas de 16 pulgadas (195/45 R16) son grandes para un coche de 3,6 metros, lo que penaliza consumo y confort, pero el acabado GT-line lo justifica visualmente.
Comprador urbano que conduce menos de 15.000 km/año, vive en ciudad con aparcamientos ajustados y valora agilidad, visibilidad y equipamiento multimedia sobre potencia bruta. Ideal para parejas jóvenes o conductores en solitario; familias con dos hijos pequeños lo usan sin problema, pero tres adultos o viajes largos frecuentes lo hacen incómodo. Quien necesite maletero generoso o autopista diaria debería mirar el Fiat Grande Panda o el Suzuki Swift.
El Picanto 1.2 GT-line es la versión equilibrada de la gama: motor con carácter, equipamiento generoso y precio justo. No es el más barato (el 1.0 Concept cuesta 3.650 euros menos), ni el más eficiente (el Suzuki Swift gasta 0,8 l/100 km menos), pero es el que mejor relación ofrece entre prestaciones, confort y garantía. Lo recomendamos para quien busque un urbano sin pretensiones, con tecnología moderna y tranquilidad de 7 años de cobertura. Nota: 7.6/10.
| Potencia | 79 CV |
| Par | 113 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,5 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 124 g/km |
| Autonomía WLTP | 636 km |
| 0 a 100 km/h | 13,1 s |
| Velocidad máxima | 159 km/h |
| Largo | 3.605 mm |
| Peso | 990 kg |
| Maletero | 255 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 3 estrellas |
| Garantía | 7 años |
86 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 1.0 DPI Concept | 63 CV | 17.365 € |
| 1.0 DPI Drive | 63 CV | 18.065 € |
| 1.0 DPI GT-line | 63 CV | 20.015 € |
| 1.0 DPI AMT GT-line | 63 CV | 20.940 € |
| 1.2 DPI GT-line | 79 CV | 21.365 € |
| 1.2 DPI AMT GT-line | 79 CV | 22.290 € |