Un enchufable sensato para ciudad que sacrifica autonomía eléctrica por precio y practicidad, pero pide demasiado dinero frente a rivales más generosos con la batería.
Es la 6.ª de 9 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 11.701 € más que la A 180, que abre la gama.
El A 250 e es la propuesta enchufable de Mercedes en el Clase A, posicionado entre el A 200 d de 150 CV (43.934 euros) y el A 250 4MATIC de 224 CV (59.117 euros). Con 218 CV totales y 450 Nm de par, ofrece rendimiento suficiente para un compacto premium, pero su batería de 12,91 kWh útiles limita la autonomía eléctrica a 85 km WLTP, apenas 66 km en uso real. Eso lo sitúa por debajo de rivales directos como el Audi A3 Sportback e-hybrid (140 km WLTP, 49.160 euros) o el CUPRA León eHybrid (130 km WLTP, 42.850 euros), que ofrecen más capacidad de batería sin costar significativamente más.
El motor es el punto fuerte: 218 CV combinados con 7,4 segundos en 0-100 km/h y consumo WLTP de 2,3 l/100 km hacen que sea ágil en ciudad y eficiente en uso híbrido. Sin batería, el consumo sube a 6,6 l/100 km, comparable al de un diesel moderno. La tracción delantera y el cambio automático de ocho velocidades responden bien, aunque el peso de 1.705 kg (el más pesado de la gama gasolina) se nota en curvas. Frente al BMW 225e xDrive (245 CV, 51.900 euros), el Mercedes es más ligero y más barato, pero pierde 27 CV y autonomía eléctrica idéntica (87 km WLTP). El Opel Astra GS PHEV (196 CV, 35.000 euros) cuesta 15.950 euros menos y ofrece autonomía similar, lo que cuestiona el valor de la marca aquí.
El equipamiento es generoso: pantalla táctil de 10,25 pulgadas, navegador, climatizador bizona, asientos con calefacción, cámara trasera y PARKTRONIC. Las llantas de 17 pulgadas son razonables para un enchufable. La etiqueta 0 emisiones permite acceso a zonas de tráfico restringido. Garantía de dos años, estándar en el segmento.
Comprador urbano que recorre menos de 60 km diarios y tiene acceso a punto de carga en casa o trabajo. Ideal para quien prioriza etiqueta 0 emisiones y acceso a zonas restringidas sobre autonomía eléctrica pura. No es recomendable para quien viaja frecuentemente entre ciudades sin infraestructura de carga, ni para quien busca máxima eficiencia: en ese caso, el A 220 d (190 CV, 48.338 euros) ofrece más par, mejor autonomía total y menor precio.
El A 250 e es un enchufable competente pero caro para lo que ofrece. Sus 218 CV y equipamiento premium justifican el precio frente a versiones gasolina base, pero no frente a rivales con más batería al mismo coste. El Audi A3 Sportback e-hybrid (49.160 euros) es la alternativa más sensata: cuesta menos, ofrece 55 km más de autonomía eléctrica y mantiene potencia similar. Si el presupuesto es flexible, el A 220 d (48.338 euros) entrega más par (400 Nm), mejor autonomía total (860 km) y menor consumo real sin la complejidad de la batería. Recomendable solo si la etiqueta 0 emisiones es imprescindible y el uso es mayoritariamente urbano. Nota: 7.8/10.
| Potencia | 218 CV |
| Par | 450 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 2,3 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 53 g/km |
| Batería | 15,6 kWh |
| Autonomía WLTP | 85 km |
| Carga rápida | 22 kW |
| 0 a 100 km/h | 7,4 s |
| Velocidad máxima | 225 km/h |
| Largo | 4.428 mm |
| Peso | 1.705 kg |
| Maletero | 310 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
115 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.