El MG ZS de entrada demuestra que un SUV compacto puede costar 17.990 euros sin renunciar a un equipamiento de seguridad completo, aunque la mecánica de 116 CV se queda justa.
Es la 1.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Gasolina Standard es la puerta de entrada a la gama ZS, 2.500 euros por debajo del Comfort y hasta 6.850 euros más barato que el Hybrid+ Luxury. Comparte mecánica, chasis y maletero de 358 litros con el Comfort, así que la diferencia entre ambos está en equipamiento de confort, no en el corazón del coche. Frente al salto a los híbridos Hybrid+, que ofrecen 194 CV y 425 Nm por apenas 4.350 euros más en el caso del Standard, la Gasolina Standard se queda claramente atrás en prestaciones y en consumo, aunque mantiene la etiqueta C frente a la ECO de los híbridos.
La mecánica de 116 CV y 148 Nm de par necesita 12,5 segundos para llegar a 100 km/h, una cifra que delata el peso de 1.330 kg que debe mover con un motor modesto. Frente al EVO CUATRO, que cuesta 1.910 euros más pero ofrece 621 km de autonomía WLTP por los 846 km de nuestra versión y gasta 1,7 l/100 km más, el MG ZS gana en eficiencia y autonomía, aunque pierde 92 litros de maletero. Contra el Skoda Karoq o el SEAT Ateca, ambos con 116 CV pero acelerando entre 1,5 y 2,2 segundos antes y con maleteros de 510-521 litros, el ZS Standard cuesta entre 9.780 y 10.825 euros menos, una diferencia que compensa buena parte de esas carencias.
El equipamiento de serie sorprende para el precio: cuadro digital de 12,3 pulgadas, pantalla central de 10,25 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, siete airbags, frenado de emergencia, detector de ángulo muerto y cámara trasera. Con 7 años de garantía, dobla o triplica la de casi todos los rivales de esta comparativa.
Pensado para quien busca un SUV compacto de primer coche o segundo uso familiar, con recorridos moderados y trayectos urbanos o interurbanos cortos, priorizando el precio de compra y la garantía larga por encima de las prestaciones. No es la elección para quien recorra muchos kilómetros de autovía o cargue el maletero con frecuencia, donde el hueco de 358 litros y la falta de empuje se notan. Para ese uso, dentro de la misma gama, el Hybrid+ Standard responde mejor por poco más dinero.
La Gasolina Standard cumple su papel de puerta de entrada: es la versión más barata y razonable de la gama ZS para quien no necesita prestaciones ni cambio automático, y su equipamiento de seguridad y multimedia no tiene nada que envidiar a versiones más caras. Frente a los rivales generalistas, gana claramente en precio y garantía, aunque cede en maletero y aceleración. El salto al Hybrid+ Standard, con casi el doble de par por 4.350 euros más, merece la pena para quien conduzca a diario. Como acceso a la gama, sin embargo, cumple. Nota: 7,2/10.
| Potencia | 116 CV |
| Par | 148 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 6,5 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 145 g/km |
| Autonomía WLTP | 846 km |
| 0 a 100 km/h | 12,5 s |
| Velocidad máxima | 179 km/h |
| Largo | 4.430 mm |
| Peso | 1.330 kg |
| Maletero | 358 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 7 años |
68 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Gasolina Standard | 116 CV | 17.490 € |
| Gasolina Comfort | 116 CV | 20.490 € |
| Hybrid+ Standard | 197 CV | 22.340 € |
| Hybrid+ Comfort | 197 CV | 23.840 € |
| Hybrid+ Luxury | 197 CV | 25.840 € |