El escalón intermedio del Yaris Cross añade equipamiento real por 1.500 euros más que el Business, aunque sacrifica algo de autonomía WLTP por el camino.
Es la 3.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 1.500 € más que la Hybrid 130 Active, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Style es la tercera de las cinco versiones del Yaris Cross y ocupa la posición central de precio, entre los 27.500 euros del Active/Business y los 29.800 del GR Sport, con la variante AWD-i Style a 31.500 euros ya para quien quiera tracción total. Mecánicamente es idéntico al resto de la gama de tracción delantera: los mismos 131 CV, 120 Nm de par y 10,7 segundos de 0 a 100 km/h. La diferencia frente al Business no está bajo el capó sino en el equipamiento y en el consumo homologado, que sube de 4,4 a 4,8 l/100 km WLTP, con la autonomía bajando de 818 a 750 km por el mismo motivo (probablemente llantas u otros elementos de mayor resistencia).
Frente al Lexus LBX, que comparte la misma mecánica híbrida de 1.490 cc con 136 CV, nuestra versión cuesta 4.900 euros menos y ofrece 65 litros más de maletero, aunque el Lexus acelera 1,5 segundos antes y suma una estrella más en el Euro NCAP (5 frente a 4). El Ford Puma Titanium mHEV, con su 1.0 EcoBoost de 125 CV, es 5.195 euros más barato y tiene 59 litros más de maletero, pero también se queda en 4 estrellas menos... perdón, en una estrella menos de Euro NCAP. El Fiat 600 Hybrid La Prima, con 145 CV y 8,5 segundos de 0 a 100, cuesta 2.504 euros menos y acelera con más brío, con una estrella Euro NCAP de ventaja.
El equipamiento de serie del Style incluye cuadro digital de 12,3 pulgadas, pantalla central de 10,5 con Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, climatizador bizona, asientos delanteros calefactables con ajuste eléctrico y lumbar, portón eléctrico manos libres, llave digital y control crucero adaptativo. Monta llantas de 18 pulgadas (215/50 R18), un salto respecto a las versiones de acceso que penaliza algo el consumo y encarece la reposición de neumáticos.
Pensado para quien usa el coche a diario en ciudad y trayectos cortos-medios, valora el equipamiento tecnológico y de confort por encima de las prestaciones, y no necesita tracción total. Encaja en familias con hijos pequeños que priorizan maletero (397 litros) y asistentes de seguridad, sin buscar deportividad ni grandes autonomías de autopista.
El Style es la versión con mejor equilibrio de equipamiento dentro de la gama de tracción delantera: da un salto claro sobre el Business en tecnología y confort por 1.500 euros más, sin tocar la mecánica. Frente al GR Sport, que añade poco más por 800 euros adicionales, parece la opción más razonable si no se busca un acabado deportivo de imagen. Frente al Lexus LBX, este Toyota da más maletero y cuesta menos, aunque con una estrella Euro NCAP de desventaja. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 131 CV |
| Par | 120 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 4,8 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 108 g/km |
| Batería | 0,8 kWh |
| Autonomía WLTP | 750 km |
| 0 a 100 km/h | 10,7 s |
| Velocidad máxima | 170 km/h |
| Largo | 4.180 mm |
| Peso | 1.200 kg |
| Maletero | 397 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 4 estrellas |
103 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Hybrid 130 Active | 131 CV | 27.500 € |
| Hybrid 130 Business | 131 CV | 27.500 € |
| Hybrid 130 Style | 131 CV | 29.000 € |
| Hybrid 130 GR Sport | 131 CV | 29.800 € |
| Hybrid 130 AWD-i Style | 131 CV | 31.500 € |