El Polo más completo de su gama de combustión, con un equipamiento sobresaliente que hace olvidar que su precio se acerca peligrosamente al del Polo 2.0 TSI de 207 CV.
Es la 6.ª de 7 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 7.840 € más que la Match 1.0 MPI 59 kW (80 CV), que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El R-Line 1.0 TSI 116 CV DSG es la penúltima parada de la gama Polo antes del salto al 2.0 TSI de 207 CV. Frente al Más 1.0 TSI de 95 CV DSG (25.480 euros), suma 21 CV, 25 Nm de par y un vestido R-Line por 2.675 euros más: una subida razonable si se valora el extra de empuje y la estética deportiva. Pero el salto hacia arriba, al 2.0 TSI de 207 CV (33.275 euros), son solo 5.120 euros más por 91 CV y 120 Nm adicionales, lo que deja a esta versión en una posición incómoda dentro de su propia gama: ni la más eficiente ni la que mejor relación potencia-precio ofrece.
La mecánica de 999 cc y 116 CV entrega 200 Nm de par, suficientes para un 0 a 100 en 9,8 segundos y un consumo WLTP de 5,5 l/100 km, cifra que en uso real conviene elevar entre un 15 y un 30 por ciento. Frente al SEAT Ibiza Style de 116 CV (19.290 euros), este Polo cuesta 8.865 euros más por una aceleración prácticamente idéntica y 42 km menos de autonomía WLTP. El Skoda Fabia Selection, con la misma potencia, cuesta 4.965 euros menos, acelera algo más rápido y ofrece 29 litros más de maletero. El grupo Volkswagen reparte la misma mecánica entre sus tres marcas y cobra un suplemento por el escudo en el capó que no se traduce en mejores cifras objetivas.
El equipamiento de serie compensa en parte: Digital Cockpit Pro de 10,25 pulgadas, pantalla táctil de 8 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, control de crucero adaptativo, Travel Assist, asientos deportivos con ajuste lumbar, climatizador bizona y llantas de 17 pulgadas de serie. Es una dotación de seguridad y confort notable para un utilitario de este tamaño, aunque las llantas de 215/45 R17 encarecen el recambio de neumáticos y penalizan ligeramente el consumo frente a las versiones con llantas menores.
Esta versión encaja en quien busca un utilitario ágil para uso mixto, con trayectos interurbanos frecuentes donde se note el par extra, y que valore un cambio automático sin complicarse con un manual. También para quien prioriza el equipamiento de seguridad y la pantalla digital sobre el ahorro de varios miles de euros. No es la opción para quien solo circula en ciudad, donde el salto de potencia apenas se aprovecha y el Match 1.0 TSI de 95 CV manual cumple con holgura y cuesta 7.020 euros menos.
El R-Line 1.0 TSI 116 CV DSG es un Polo bien equipado y con una mecánica solvente, pero su posición en la gama lo deja apretado entre versiones más baratas con prestaciones similares, como el Skoda Fabia o el SEAT Ibiza, y el salto al 2.0 TSI de 207 CV, que cuesta poco más por mucha más potencia. Lo recomendaríamos a quien ya tiene decidido comprar un Polo y quiere el acabado R-Line con cambio automático, pero no es la versión más razonable de la gama ni frente al mercado. Nota: 7,5/10.
| Potencia | 116 CV |
| Par | 200 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,5 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 124 g/km |
| Autonomía WLTP | 727 km |
| 0 a 100 km/h | 9,8 s |
| Velocidad máxima | 201 km/h |
| Largo | 4.074 mm |
| Peso | 1.288 kg |
| Maletero | 351 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
112 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Match 1.0 MPI 59 kW (80 CV) | 80 CV | 20.315 € |
| Match 1.0 TSI 70 kW (95 CV) | 95 CV | 21.135 € |
| Más 1.0 TSI 70 kW (95 CV) | 95 CV | 22.580 € |
| R-Line 1.0 TSI 70 kW (95 CV) | 95 CV | 24.155 € |
| Más 1.0 TSI 70 kW (95 CV) DSG 7 vel. | 95 CV | 25.480 € |
| R-Line 1.0 TSI 85 kW (116 CV) DSG 7 vel. | 116 CV | 28.155 € |
| GTI 2.0 TSI 152 kW (207 CV) DSG | 207 CV | 33.275 € |